Faltan doce días para que entre en vigor la ley antitabaco. Según el CIS, un 60 por ciento de los fumadores intentaran dejar de fumar. Pero hay un diez por ciento que ni siquiera se lo plantea. Les parece imposible conseguirlo. Para ellos, existen tratamientos específicos.

De cada diez fumadores, siete quieren dejarlo, pero sólo seis se lo plantean. El resto, es decir, uno de cada diez, son fumadores que los expertos etiquetan como recalcitrantes. No se sienten capaces. Para ellos, también hay terapias eficaces. «Se ha demostrado que, proponiéndoles que reduzcan el consumo, poco a poco, con tratamientos de nicotina, al cabo de 4 ó 5 meses pueden tomar la decisión de dejarlo totalmente», asegura Carlos Jiménez, de la Unidad de Tabaquismo de la Comunidad de Madrid.

Contra lo que se suele creer, dejarlo poco a poco resulta efectivo en este tipo de fumadores. Un truco es retrasar el momento de encender el primer cigarrillo del día, adelantar la hora del último o no consumir tabaco en determinadas situaciones. «Por ejemplo, no fumar en determinadas habitaciones de la casa o no fumar en la oficina», recomienda el doctor Jiménez.
El entorno es fundamental. La familia tiene que apoyar a quien lo intenta dejar, pero no más. La decisión es suya. Los reproches están contraindicados. Para quienes se atrevan, un consuelo. De cada diez personas que han dejado el tabaco, 6 dicen que les ha resultado fácil, incluso, muy fácil.