Los jóvenes españoles empiezan a fumar entre los 11 y los 15 años, según datos de un estudio elaborado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), que alerta de que la edad media del comienzo de consumo de tabaco se está adelantando. “Estamos hablando de auténticos fumadores precoces o, lo que es lo mismo, de un problema de salud pública de primera magnitud que debería hacernos reflexionar a todos”, afirmó el Dr. Romero Palacios, coautor del estudio.

De los 1.936 estudiantes de Secundaria de Granada y Baeza encuestados, el 38,7% fumaba de forma habitual, mientras que la media de fumadores de todas las edades en el conjunto del país se establece en torno al 36,5%.

Además, el número de fumadores precoces es mayor en las ciudades y núcleos importantes de población que en las zonas rurales, según el análisis, que señala también que hay una “clara” relación inversa entre el consumo de tabaco y la práctica de deporte.

“En general, nos hemos encontrado con que los adolescentes tienden a minimizar los efectos nocivos del tabaco, aunque esto no es obstáculo para que las dos terceras partes de ellos estén de acuerdo en la conveniencia de que se apliquen medidas restrictivas respecto a su consumo”, añade este experto.

Finalmente, el estudio descubre que existe “un significativo grado de mentalización sobre lo inoportuno de seguir por ese camino”. Como ejemplo de ello, la SEPAR destaca que la mayoría de los jóvenes fumadores ha intentado dejar el tabaco al menos una vez.