El trabajo, realizado conjuntamente por la UPV/EHU, el Instituto Vasco de Medicina Legal y el consorcio estatal Cibersam (Centro de Investigación Biomédica en Red Salud Mental), ha detectado una presencia «inusualmente alta» de drogas en jóvenes fallecidos por muerte súbita cardiaca en Bizkaia.

Para efectuar el estudio, los doctores Benito Morentín y Luis Felipe Callado analizaron los casos de 204 personas jóvenes fallecidas por muerte súbita de origen cardiaco -cuya defunción no se debió a una enfermedad conocida ni a intoxicación aguda- en Bizkaia entre los años 1991 y 2016, y comprobaron que el 48 por ciento de los fallecidos había consumido alguna sustancia cardiotóxica en las horas previas al deceso.

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