Doscientos técnicos han participado entre el jueves y ayer en las X Jornadas de Prevención de Drogodependencias de Portugalete con el objetivo de concienciar a los jóvenes sobre el consumo de drogas. Uno de los ponentes ha sido Jesús Laconte, director del Instituto para las Adicciones.

-La letra, ¿ya no entra con sangre?

-Eso es algo del pasado. Hemos de buscar medios para hacer llegar la información al mayor número de gente posible.

-¿De qué forma?

-Nacimos para trabajar el potencial de Internet en 1996. Ahora cada mes visitan nuestra página web 60.000 personas de todo el mundo.

-¿Quiénes se benefician de este servicio?

-Hay de todo. Hemos distribuido la información en apartados para profesionales y también para la población en general.

-La sociedad no parece tan preocupada como usted insinúa.

-Hay que distinguir la percepción de la realidad. La sociedad se ha relajado porque los actuales consumos ya no provocan la polvareda de los años 80. No hay muertes traumáticas ni robos o saqueos de «yonquis».

-¿Entonces?

-Las drogodependencias siguen generando problemas y, aunque en público pasan desapercibidas, las familias sufren las consecuencias y buscan soluciones.

-¿Se llega al principal afectado?

-No es fácil entrar en la mente del joven. Si intuye algo de paternalismo en una idea, la rechaza de plano.

-¿Qué mecanismos hay?

-Crear portales con un lenguaje adecuado y unas estéticas cercanas. También apostamos por introducirnos en el circuito de los teléfonos móvil.

-¿Cómo?

-Hemos incorporado mensajes con lemas como «Amo la salud», «Hoy no bebo» o «Yo no fumo». Si deciden dejar algún consumo, leer estas frases en cuanto miren a la pantalla ayuda mucho.

-¿Y a los que no quieren dejarlo?

-También lo hemos previsto. Si alguien envía al 7200 el «SMS: DROGAS.y el nombre de la droga que quiera consultar, recibe información inmediata sobre los riesgos y efectos de esa sustancia.