Los trastornos del sueño en la infancia pueden predisponer a los niños a ser adictos al alcohol, tabaco y otras drogas en la adolescencia, según un estudio llevado a cabo por investigadores estadounidenses y publicado recientemente en la revista científica Alcoholims: Clinical & Experimental Research.

La investigación parte del hecho de que muchos de los trastornos y problemas que se desarrollan en la persona durante su adolescencia y juventud han comenzado a gestarse precisamente en la infancia.

En este sentido, los científicos estudiaron la evolución de 257 niños desde los tres años hasta los 14 y hallaron resultados determinantes al respecto: más de un 33 % de estos niños tuvo problemas de sueño en su infancia y, precisamente, un 32 % había comenzado a consumir alcohol entre los 12 años y 14 años, el 12 % había probado la marihuana y el 17 % había probado otras drogas.

Por el contrario, los niños que no contaron con trastornos de sueño en su infancia tenían menos inclinación hacia las sustancias estupefacientes (menos de la mitad).

RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES

Así, los investigadores han determinado que, aunque no se puede hablar de una relación causa-efecto, el insomnio en los niños se presenta como factor de riesgo para desarrollar problemas con las drogas en el futuro.

Por este motivo, reclaman la atención de los padres hacia el insomnio y la falta de sueño en sus hijos y recomiendan estimularles con actividades relajantes y una regularidad en sus hábitos de vida para evitar que están más predispuestos a tener problemas con las drogas en el futuro.