Científicos de China han comenzado a probar con voluntarios procedentes de varios países el uso de la medicina tradicional china para el tratamiento en drogadictos en la ciudad de Cantón (sur del país), informa hoy la agencia estatal Xinhua.

Los expertos analizan desde ayer, domingo, los efectos de la medicina tradicional en 120 voluntarios y los compararán con fármacos occidentales en el centro de investigación Baiyun, supervisado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), añada la nota oficial.

Las pruebas en los voluntarios, procedentes de varios países, durarán un mes.

La medicina tradicional que va a ser analizada se denomina “xuanxia” y fue desarrollada por diez universidades e institutos de investigación del país.

Será comparada con “diaminon”, un fármaco que, como la metadona, es ampliamente utilizado en Occidente para el tratamiento de la drogadicción.

La medicina china, con más de 5.000 años de tradición, destaca por el uso de innumerables plantas y animales para la elaboración de remedios naturales y técnicas como la acupuntura o la “moxibustión” (aplicación de calor sobre ciertas zonas del cuerpo).

Sus técnicas y fármacos no se basan en principios científicos, sino empíricos (aquello que funciona vuelve a usarse y se desecha lo que no).

El pasado viernes, el comisario europeo de Ciencia y Tecnología, Janez Potocnik, dijo a EFE en Pekín que China quiere que la Unión Europea (UE) ayude al país en el desarrollo científico de su medicina tradicional.