El Colegio de Médicos de Madrid, que agrupa a 32.000 facultativos, pidió ayer que se inserten en las botellas de bebidas alcohólicas advertencias sanitarias similares a las de las cajetillas de tabaco, en las que se deje bien claro que «beber es totalmente incompatible» con la conducción.

La institución ha editado una guía con el patrocinio del Instituto Mapfre de Seguridad Vial bajo el lema El accidente de tráfico también es una enfermedad evitable ¡Unete! El objetivo, según la presidenta del colectivo, Juliana Fariña, es implicar a los médicos, como agentes de salud que son, en la prevención y que impartan consejos sobre seguridad vial en sus consultas.

«No se puede decir que todo el alcohol es malo, ya que depende de la dosis que se tome, pero sí que en determinadas cantidades es dañino y que para conducir debe ser cero», explicó José María Pérez, oftalmólogo y responsable de la comisión de tráfico del colegio madrileño.

Pérez incluyó la iniciativa dentro del debate que, en su opinión, se debe plantear a nivel nacional para acercar lo máximo posible a cero gramos por litro de sangre la tasa de alcohol permitida cuando se conduce un vehículo.

«Es cierto que algunas personas, por su especial metabolismo, malas digestiones o por haber ingerido fármacos como algún jarabe, pueden presentar hasta 0,2 gramos sin haber tomado alcohol. Pero se trata de casos contados y hay medios científicos para deslindarlo. La tasa actual de 0,5 gramos sigue siendo muy alta, inaceptable», defendió el médico.

El colegio de médicos considera que la Federación de Fabricantes de Bebidas Alcohólicas también debe participar en el debate, además de todos los facultativos y profesionales vinculados al ámbito de la salud de España. José María Pérez anunció que propondrá esta leyenda, que se adaptará a la graduación alcohólica de la bebida: «Este producto es dañino para la salud si toma (más de 1 vaso, 2 vasos o 3 vasos) y absolutamente incompatible para la conducción».

Los médicos madrileños se mostraron preocupados por la permisividad que perdura con la bebida y la conducción.