Redacción – Un nuevo análisis a partir de los datos del “Health behaviour in school—aged children”, publicado en International Journal of Drug Policy, concluye que la combinación de medidas de control del consumo de alcohol se asocia con un menor consumo por parte de la población adolescente.

El estudio que analiza los datos de más de 670.000 adolescentes de 33 países/regiones que participaron en las ediciones de 2002, 2006, 2010 y 2014 del estudio HBSC, tiene por objetivo examinar el impacto de la combinación de políticas sobre el consumo de alcohol en los adolescentes teniendo en cuenta elementos de desigualdad socioeconómica.

La reducción de la disponibilidad, las restricciones en la publicidad y cuánto de asequible económicamente es poder comprar alcohol fueron las tres medidas de control incluidas y la capacidad adquisitiva familiar y la percepción de riqueza familiar se incluyeron cómo indicadores de desigualdad social.

Se analizó la relación entre las medidas de control y tres conductas de consumo en adolescentes: consumo en la vida, frecuencia de consumo actual y frecuencia de episodios de embriaguez en la vida.

Los principales resultados del análisis son:

  • La combinación de medidas se asoció a un menor consumo de alcohol en adolescentes en mayor medida que las medidas simples.
  • Una menor asequibilidad económica del alcohol se asoció a menor consumo y menor frecuencia de episodios de embriaguez.
  • Las desigualdades sociales en el consumo de alcohol adolescente han persistido e incluso aumentado con el tiempo. La combinación de medidas se asoció a una reducción de dichas desigualdades en el consumo.

Los resultados de este estudio son especialmente relevantes dado que el alcohol es la droga más consumida entre adolescentes.

El “Health behaviour in school—aged children”, en el caso de España, está coordinado a nivel científico por el equipo de investigación del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla y se realiza con la financiación y al apoyo técnico del Ministerio de Sanidad (Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación). Los resultados de la última ola (2018) mostraron un descenso tanto en el consumo de tabaco como de alcohol.  Sin embargo, se alerta sobre la necesidad de no bajar la guardia en el trabajo de prevención en consumos de sustancias durante la adolescencia.