El secretario de Salud expresó que la dependencia está preparada para atender este padecimiento, que empieza a surgir por la presencia de casinos en la entidad.

Mencionó que además del Cesame, en el interior del estado hay ocho centros regionales de atención a las adicciones, que cuentan con psiquiatras, psicólogos y trabajadoras sociales, donde se les puede dar orientación.

«Este problema va en aumento y llegará un momento en que se pudiera considerar como una enfermedad, tal como el alcoholismo y las otras adicciones», dijo.

Estimó que la prevención es fundamental para evitar consecuencias mayores en los hogares. En la atención de estos problemas se garantiza total confidencialidad.

Estimó que hasta el momento todavía no puede considerarse como un problema de salud pública, pero hay que ponerle atención, para que no se salga de control.

Esto es diferente a otras adicciones, porque cuando alguien consume alguna sustancia se observa el daño que provoca en su persona y su alrededor, pero en este caso no se observa, porque la problemática de fondo es que ponen en riesgo su patrimonio.