La Unidad de Desintoxicación del Reina Sofía se ha quedado pequeña ante el aumento del consumo de drogas como la cocaína. Además, el hospital, que es referencia regional para este tipo de tratamientos, tiene que hacer frente al incremento de toxicómanos que sufren, asociados a su adicción, trastornos psiquiátricos como la psicosis. Entre el 60 y el 70% de los pacientes que pasan por aquí están en esta situación: tienen lo que se conoce como una patología dual.

Por eso, el Reina Sofía va a ampliar el espacio dedicado a las toxicomanías, pasando de las cuatro camas actuales a cuatro habitaciones dobles y una individual, destinada a aquellos pacientes que deban permanecer aislados porque presenten un cuadro de mayor descompensación o agresividad. En total, habrá nueve camas. El Servicio Murciano de Salud ha adjudicado ya las obras de reforma de la unidad, que costarán 509.000 euros. Con esta ampliación, el hospital pasará de atender a entre 170 y 180 ingresos anuales de drogodependientes a entre 300 y 400, explica José María Basterrechea, jefe de la Unidad de Desintoxicación. «Son enfermos que por su situación social o familiar necesitan ser ingresados y no pueden iniciar la desintoxicación de forma ambulatoria, en sus casas», explica. De media, este tipo de personas suele permanecer unos 8 días ingresados. Más en el caso de la cocaína (unos 14 días), y menos en el caso de los alcohólicos (entre 5 y 7 días).

No sólo se ampliará el número de habitaciones. También habrá salas para actividades de terapia ocupacional, gimnasia, reuniones de grupo y educación sanitaria. La zona se completará con una terraza para que los ingresados puedan fumar, algo que no está permitido en el resto del hospital. Pero el servicio no sólo gana en espacio. También cambia de nombre. Pasa a denominarse Unidad de Patología Dual. En la práctica, esto significa que se refuerza la presencia de psiquiatras que, junto a los médicos internistas, atenderán a los enfermos.

«El objetivo es mejorar tanto el diagnóstico como el tratamiento de estas personas en sus dos problemas: la adicción y el trastorno psiquiátrico», explica José María Basterrechea.

Ahora, los pacientes son tratados por separado. Psiquiatría aborda su patología mental y la Unidad de Desintoxicación su adicción. Sin embargo, no es la mejor opción, porque ambos problemas suelen estar relacionados.

De hecho, el consumo de cocaína provoca ya el 20% de los ingresos por trastornos psiquiátricos en el Reina Sofía, y la cifra va en aumento. Son frecuentes, por ejemplo, las crisis psicóticas. Son cuadros muy similares a las crisis delirantes. Provocan alucinaciones visuales, auditivas o táctiles, y el paciente puede creer que le observan o persiguen, además de otras ideas delirantes. Los síntomas desaparecen cuando se pone fin al consumo.

Cuidado con el alcohol

Pero no sólo este tipo de drogas «duras» suponen un grave riesgo de problemas mentales. También el alcohol o incluso el tabaco son peligrosos. El alcoholismo suele conllevar, además, importantes consecuencia sociales y familiares.

La Unidad de Enfermos con Patologías Duales podrá empezar a funcionar a finales de este año o comienzos de 2011, una vez que finalicen las obras de reforma, que tienen un plazo de ejecución de seis meses.