El Gobierno Vasco está preocupado por el aumento del consumo de cannabis y alcohol entre los escolares. Las cifras que maneja han encendido todas las alarmas. El último estudio sobre el uso de drogas entre chavales de 12 a 19 años, que presentó ayer el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo, revela que casi la mitad de los adolescentes de entre 12 y 19 años ha fumado porros -diez puntos más que hace una década- y un 66,6% se declara bebedor de fin de semana.

«Nos preocupa. El consumo de drogas en menores entraña riesgos y condiciona su desarrollo físico, psíquico y social», subrayó. Lanzó un mensaje: «Es necesario promover un consenso social para atajar su uso».

La investigación ‘Drogas y Escuela 2006’ se llevó a cabo mediante entrevistas a 4.519 escolares de ESO, FP y Bachillerato a finales de 2006. El estudio, financiado por el Gobierno vasco y realizado por el Instituto Deusto de Drogodependencias, descubre los hábitos y las actitudes de estos escolares de entre 12 y 19 años ante las sustancias legales e ilegales. Los datos recogidos se han comparado con los del anterior estudio del año 1996.

Los resultados revelan que el mayor crecimiento se ha producido con el cannabis. «Ha aumentado tanto el consumo experimental -alguna vez en la vida- como el reciente», comentó el consejero. En estos diez años ha aumentado en diez puntos, hasta un 45%, el número de adolescentes que han probado ya los porros. Un 35% contestó que había consumido en el último año y el 26% en el plazo de un mes anterior a la encuesta.

“Fácil acceso”

El consejero matizó que en 2002 «se tocó techo», y que desde entonces hasta el 2006 ha descendido. «El cannabis es la droga ilegal que prueba un mayor número de jóvenes y la de más fácil acceso», señaló Madrazo. El 25% de los chavales dice que es muy sencillo conseguirla. La edad de inicio en el consumo de esta sustancia ilegal es de 14 años, similar a la registrada hace diez años. A esa edad, un 20% de menores han fumado porros.

Madrazo puso un especial énfasis en acabar con lo que considera una «percepción falsa de la realidad» sobre el cannabis. «No se trata de una droga inocua. Hay que desterrar la leyenda falsa que se ha extendido de que el cannabis tiena una nula peligrosidad. Incide de forma negativa en el desarrollo físico y psíquico y en las relaciones sociales y familiares», subrayó.

La directora de Drogodependencias del Gobierno Vasco, Belén Bilbao, incidió en los detalles: «Tiene más riesgo entre los menores porque sus conexiones neuronales se están formando. El cerebro es aún muy plástico. Estas sustancias perjudican el desarrollo cerebral y en esa edad es más posible que creen adicción».

El informe detecta también un aumento en estos últimos diez años de los escolares que beben, principalmente durante los fines de semana. El 66,6% de los adolescentes admite que consume alcohol entre el viernes y el domingo. Y añade un dato que ha hecho reflexionar a los técnicos del Departamento: el 27% de los chicos de entre 16 y 18 años se define como «bebedor de riesgo» -por las elevadas cantidades de alcohol que ingiere en el fin de semana-; un porcentaje que sube al 41% a los 19 años. La edad media de inicio en la bebida son los 13 años.

Los hábitos de los escolares sólo han mejorado en su relación con el tabaco. Un 28% de los menores de 19 años fuma, frente al 37,3% de hace diez años. Sin embargo, es una costumbre que crece a velocidad de vértigo con la edad, y a partir de los 19 años más de la mitad -el 52%- está ya atado a los cigarrillos. Ese alto porcentaje también ha puesto en guardia a la consejería de Vivienda y Asuntos Sociales.

“Tenemos un problema”

«Tenemos un problema con los consumos de alcohol, cannabis y tabaco los fines de semana», resumió Madrazo. El consejero destacó ayer la necesidad de alcanzar un gran «consenso social» para luchar contra las drogas, las legales y las ilegales. De hecho, recordó que ya se han puesto en marcha convenios, programas conjuntos y acuerdos con ayuntamientos, hosteleros, comercios, asociaciones de padres de la escuela pública e ikastolas.

No se trata de «dramatizar», aclaró, porque «la inmensa mayoría de los escolares vascos no fuma ni bebe», pero hay que prevenir y «trabajar especialmente duro» para atajar esos hábitos. Destacó la necesidad de controlar la oferta mediante sanciones a los establecimientos que vendan tabaco y alcohol a menores, y promover la educación para la salud. Advirtió de que el enemigo es muy fuerte: «La lucha es contra los poderes fácticos y económicos. La droga mueve mucho dinero», comentó por último el consejero Madrazo.