La aportación de los impuestos indirectos sobre el tabaco al Estado ha alcanzado un récord histórico de recaudación, al aumentar en 2003 hasta los 6.930 millones de euros, un 5,4% más que en el año anterior.

La mayor aportación a estos ingresos correspondió al impuesto especial sobre las labores del tabaco, 5.554 millones de euros. Según el Club de Fumadores para la Tolerancia, este incremento no se debe a un aumento de la recaudación, sino a la subida del impuesto y a la caída “a niveles mínimos del contrabando”. Esta asociación recuerda que “de media, los fumadores españoles pagan un 72% del precio de los cigarrillos en impuestos, siendo este el producto de venta legal que mayor fiscalidad soporta”. Además, por la vía del IVA se obtuvieron 1,356 millones.

La evolución de la recaudación del Estado a través de los impuestos del tabaco se ha disparado en los dos últimos años. En 2002 ascendió hasta 6.575 millones, con un aumento de un 10,2% respecto al año anterior, en el que se recaudaron 5.965 millones de euros de los impuestos del tabaco, un 9,8% más que en el año 2000. Hasta ese año, la recaudación fiscal derivada del tabaco había crecido entre el 2% y el 4%, exceptuando los ejercicios fiscales de 1997 y 1998, en los que aumentaron los ingresos a ritmos del 27,5% y del 23%, respectivamente.

Contra el alza de precios

Por otro lado, esta asociación, expresa su desacuerdo con “las voces que piden incrementar el precio del tabaco con el propósito reducir el consumo”.

Respecto a los precios del tabaco, la asociación denuncia que de las cajetillas de Fortuna, L&M y Nobel (que cuestan 1,95 euros), 1,40 euros son impuestos, 0,17 céntimos son la comisión del estanco y 0,38 por fabricación y distribución; en Camel, Lucky Strike y Chester la proporción es de 1,54 en impuestos, 0,18 (estanco) y 0,43 céntimos (fabricación y distribución).