Los menores que están expuesto al humo del tabaco que se encuentra en el ambiente, es decir como si fuese fumadores pasivos, tienen un riesgo mayor de desarrollar artritis reumatoide de adultos, según un estudio.

Así, han estudiado a un total de 98.995 voluntarias francesas seguidas prospectivamente desde 1990. Los cuestionarios autoadministrados enviados cada 2-3 años recopilaban eventos médicos y características generales, de estilo de vida y ambientales. Los diagnósticos de artritis se recolectaron en tres cuestionarios sucesivos y se confirmaron si las mujeres recibían un medicamento específico para la artritis.

Los resultados del estudio confirmaron que fumar en la adultez se asoció con un mayor riesgo de artritis. Además, los fumadores (actuales y pasados) que también tuvieron exposición pasiva de fumar en la niñez tenían un mayor riesgo de artritis que aquellos que no estaban expuestos como niños.

También la artritis comenzó antes en fumadores expuestos al tabaquismo pasivo infantil. Los datos también sugieren que incluso en los no fumadores, la exposición pasiva al tabaco durante la infancia tiende a aumentar el riesgo de artritis, siendo la magnitud del aumento similar a la asociada con el tabaquismo adulto habitual, es decir, alrededor del 40 por ciento.

“Se necesitan más estudios para explorar si este aumento del riesgo también se observa principalmente en personas que portan el gen en riesgo de artritis reumatoide, lo cual es bastante probable con respecto al tabaco. Estos resultados también resaltan la importancia de los niños, especialmente aquellos con antecedentes familiares de esta forma de artritis, que evitan el humo de segunda mano”, ha declarado la autora principal del artículo, Marie-Christine Boutron-Ruault.

Nota: artículo publicado en infosalus.com