Los médicos de atención primaria del Centro de Salud La Unión, de Murcia, Francisca Sánchez Salmerón y José María Baeza defienden que hasta el 50 por ciento de los casos de abuso que se detectan en este nivel asistencial se debe a una alteración en las analíticas, o lo que es lo mismo, cuando el alcohol ya ha perjudicado la salud.

Los médicos elaboraron un estudio en 1.133 pacientes para saber cuándo se localiza el alcoholismo. De éstos, resultó que 119 abusaba, pero la mitad de los casos se descubrió a partir de análisis de sangre que mostraban la elevación de ciertos valores como las transaminasas y el volumen corpuscular medio que alertan de patologías hepáticas y digestivas.

En el resto de casos el problema se detectó porque el paciente pidió ayuda por sí mismo o a través de sus familiares (13 por ciento), por consumo de otras drogas, fundamentalmente cocaína (9), problemas de conducta en el entorno familiar (7), patología digestiva (5) y traumatismo y agresiones (3). El perfil del paciente que abusa del alcohol fue el de un hombre en más del 80 por ciento de las veces con una edad media de 43 años.

«Es preciso ser más activo sobre todos los pacientes que pasan por el centro de salud», defienden los autores. «Es necesaria una mayor concienciación para evitar las complicaciones sociales y físicas que conlleva el alcoholismo». Para ello, señalan que sería suficiente con preguntar, «de la misma manera que se hace con el tabaco», sobre si el paciente bebe y en qué cantidad.

Los expertos señalan que a partir de 28 unidades de alcohol en el caso de los hombre (una unidad equivale a una caña o a una copa de vino pequeña), y de dieciséis en la mujer se puede hablar de consumo tardío.