Los niños que están rodeados de fumadores se enfrentan un riesgo más elevado de desarrollar enfisema cuando sean adultos no fumadores, quizá porque sus pulmones nunca se recuperan del todo de la exposición al humo del tabaco, según sugiere una investigación publicada en el “American Journal of Epidemiology”.

Los investigadores llegaron a sus conclusiones tras utilizar TAC en 1.781 no fumadores de seis comunidades en Estados Unidos. Cerca de la mitad creció en hogares en los que había al menos un fumador.

“Pudimos detectar una diferencia en las TAC entre los pulmones de los participantes que habían vivido con fumadores durante la infancia y los que no”, señaló Gina Lovasi, de Mailman School of Public Health (Estados Unidos). “Algunos de los efectos perjudiciales conocidos del humo de tabaco se producen a corto plazo, pero esta investigación sugiere que estos efectos sobre los pulmones también podrían permanecer durante décadas”.

Los autores no encontraron una relación entre la exposición infantil al humo de tabaco y la función pulmonar. “Sin embargo, el enfisema podría ser una medida de daño más sensible en comparación con la función pulmonar en esta cohorte relativamente saludable”, destacó Lovasi.

American Journal of Epidemiology 2010;171:54-62