El Gobierno de Tayikistán pidió ayer ayuda internacional urgente para combatir el tráfico de heroína procedente del vecino Afganistán, donde la droga está permitiendo el rearme de los grupos extremistas a los que Estados Unidos derrotó en 2001.

El director de la Agencia Antidroga tayika, Gaffor Mirzóyev, dijo ayer martes en rueda de prensa que Tayikistán puede convertirse en un «escudo en el camino del narcotráfico, pero para ello es preciso que esta república reciba una ayuda indispensable». Según la ONU, el 75 por ciento de la heroína que se consume en Europa procede del opio cosechado en Afganistán, cuya principal salida es Tayikistán por el norte e Irán por el oeste.

El general Mirzóyev explicó que en los últimos cinco años se requisaron en territorio tayiko treinta toneladas de narcóticos, dieciséis de ellas de heroína, es decir, una victoria pírrica frente al imparable flujo de droga que pasa la frontera tayiko-afgana camino de Rusia y Europa Occidental.

«Primera línea»

No obstante, la aprehensión de esas toneladas de droga «significa que se salvó a 20 millones de personas de caer en las garras de la drogodependencia», aseguró Mirzóyev. Añadió que la lucha de las autoridades de Dushambé contra el narcotráfico procedente de Afganistán ha convertido a Tayikistán en «una primera línea» de la lucha mundial contra la droga. «Nos estamos convirtiendo en víctimas de nuestra política abierta de lucha contra el tráfico de drogas», dijo el militar, quien subrayó que, pese a la falta de medios, Dushambé continuará en este combate.

Sin embargo, tal y como destacaron ayer representantes del mando ruso destacado en Tayikistán, la lucha contra el narcotráfico puede estar perdiendo una importante batalla en el propio Afganistán, origen de ese mal. Según esas fuentes, la droga está favoreciendo el rearme de milicias locales por todo el norte y este de Afganistán, y no sólo de clanes y tribus que ayudaron a la Alianza del Norte y las fuerzas norteamericanas a derrotar al régimen talibán a fines de 2001. Los informes señalan que la droga está borrando la difusa línea entre antiguos enemigos de talibanes.