Los supervivientes de una sobredosis de opioides corren un gran riesgo de morir en el año siguiente, pero la causa de la muerte no está relacionada necesariamente con el consumo de drogas, según revela un nuevo estudio publicado en la versión digital de larevista JAMA Psychiatry. Además los problemas por el consumo de estas drogas, los supervivientes presentaron una probabilidad mucho mayor de fallecer debido a enfermedades respiratorias, hepatitis víricas o a suicidarse.

Las personas adultas que sobreviven a una sobredosis de opioides presentan un riesgo excepcionalmente elevado de fallecer debido a una amplia gama de enfermedades y por suicidio, según revela el equipo de investigadores de la Universidad de Columbia (EE UU). No resulta sorprendente que los adultos que sobreviven a una sobredosis de opioides presenten un alto y continuo riesgo de muerte vinculado al consumo de drogas y debido al VIH o las hepatitis víricas, pero sí resulta notable que dichos riesgos también estén relacionados con afecciones de muy diversa índole, como enfermedades circulatorias, respiratorias y del aparato digestivo.

Estos hallazgos subrayan la frágil salud general de esta población de pacientes y reflejan la necesidad de centrarse no solamente en los hábitos de consumo de drogas de los supervivientes, sino en el tratamiento de dicha adicción junto a una atención médica más general y al tratamiento de la salud mental de este colectivo.

Los investigadores analizaron los registros de Medicaid (un programa federal de seguros de salud dirigido a personas con bajos recursos económicos en EE UU) de 45 estados para recopilar las causas de muerte en más de 75.000 adultos que fueron tratados por una sobredosis de opioides entre 2001 y 2007. Más de 5.000 de los adultos murieron a lo largo del primer año después de la sobredosis, una tasa 24 veces superior a la tasa de mortalidad de la población general. Las causas más habituales de fallecimiento fueron las relacionadas con el uso de drogas (25%), las enfermedades del sistema circulatorio (13,2%) y el cáncer (10,3%).

En comparación con la población general, el grupo de personas adultas que sufrieron una sobredosis de opioides tuvo una probabilidad 130 veces mayor de morir por una causa relacionada con el consumo de drogas, 40 veces más probabilidad de muerte debido a enfermedades respiratorias crónicas, 30 veces más posibilidades de morir por causa de hepatitis víricas y 25 veces más probabilidades de muerte por suicidio. Las mujeres que sobrevivieron a una sobredosis de opioides presentaron una probabilidad casi 50 veces más grande de morir por suicidio.

Parte de la mortalidad en este grupo probablemente refleje factores de riesgo para la salud que son frecuentes en personas que presentan trastornos por consumo de opiáceos, como el tabaquismo, que puede conducir a enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer; y por el uso compartido de jeringuillas, que puede entrañar la adquisición de hepatitis y VIH.

El uso de opioides ha aumentado considerablemente en todos los sectores de la sociedad desde que se recopilaron los datos. Teniendo en cuenta los riesgos diversos y sustanciales de muerte después de una sobredosis de opioides, es muy importante que los médicos coordinen el tratamiento de la adicción, la atención médica general y la atención de la salud mental en las personas con trastornos por consumo de opioides.

Referencia: Mark Olfson, MD, MPH, Stephen Crystal, PhD (Rutgers University), Melanie Wall, PhD (CUIMC), Shuai Wang, PhD (CUIMC), et al. “Causes of death following nonfatal opioid overdose.” Agency for Healthcare Research and Quality (U19 HS021112).

Nota: artículo original publicado en gtt-vih.org