Los pacientes enfermos del corazón que se encuentran ingresados en el hospital británico Great Western, en Swindon, (al oeste de Londres), reciben diariamente dos vasos de vino tinto, un tratamiento basado en las investigaciones médicas que muestran que cantidades moderadas de este producto pueden reducir en un veinte por ciento las posibilidades de sufrir un infarto o una apoplejía.

La idea partió del cirujano William McCrea, quien considera que los antioxidantes que tiene el vino son un factor clave. «Estos contienen productos químicos que pueden parar la formación de coágulos en la sangre y reducir el nivel de colesterol», explicó.

Los vinos como por ejemplo Pinot Noir, Cabernet Sauvignon y Shiraz están hechos con un tipo de uva que es la mejor para reducir los problemas de corazón. Esta medida está siendo muy popular entre los pacientes del hospital, pero este centro ya ha advertido de que no ofrece este tratamiento a aquellas personas que han tenido problemas con el alcohol.

McCrea dijo que la idea surgió viendo las estadísticas sobre salud en Francia. «Como nación ellos consumen dos veces más grasa de lo que lo hacemos nosotros, ellos fuman y no hacen más ejercicio del que podamos hacer nosotros, pero en cambio muere la mitad de gente debido a ataques al corazón», explicó. Al preguntarse cual es la diferencia asegura que «ellos beben vino tinto y nosotros (los británicos) bebemos te».

Este doctor advierte además de que aunque dos vasos de vino sean beneficiosos para la salud, nunca hay que olvidar los otros factores que intervienen como por ejemplo el fumar, la dieta y hacer ejercicio.

La fundación del hospital es quien corre con los gastos del vino y no la seguridad social británica. Además, a este centro no le está saliendo excesivamente caro porque los vinos más baratos son mejor que los que llevan muchos años en barriles porque pierden antioxidantes.