Queda demostrado que cuando se encarecen las cosas, las personas se buscan la vida para conseguirlas de forma barata, y en el caso de la diversión también ocurre lo mismo. Lo mismo esta pasando con los ordenadores, los programas y la conducta de los usuarios que utilizan los ordenadores. El precio de los programas es caro lo que favorece a que las personas se agencien de la forma que sea las aplicaciones que necesitan.

Lo irónico y paradigmático es que tanto las borracheras descontroladas y fuera de lugar y el aumento de grados en la bebida producen un estado etílico peligroso, de enfermedad mortal, sumando el consumo de tabaco y drogas. Cosas todas que están empezando a dar nuevas enfermedades que se hasta ahora no existían.

Pero resulta la misma trágica combinación cuando se trabaja con ordenadores, y estos se llenan de virus, hay que comprar programas inaccesibles. Entonces se recurre a la piratería, al bueno bonito barato, a todo lo que signifique ahorrar dinero.

Queda lamentable decirlo, pero tenemos una sociedad paradójica. Mientras que la tecnología prospera, y los avances se multiplican, y también el bienestar, a la vez cada día hay más piraterías, más mafias de todas partes operando aquí, más enfermos que no pueden ser atendidos en los hospitales, no hay dinero para pagar nuevas escuelas, no tenemos seguridad en las calles, las carreteras son trampas mortales y los cambios climaticos no pueden ser predispuestos despues de haber sido anunciados.

Sin embargo sobra dinero para gastarlo en guerras, gastos suntuarios, o extraordinarios. ¿Nos habremos vuelto locos?

Firmado: Francisco Vicente Castellano Soriano