Este estudio ha sido realizado por el departamento de I+D+i de Proyecto Hombre Burgos y será presentado en el congreso de Psicología de la Infancia y Adolescencia que se celebrará en Turín (Italia), la próxima primavera.

OBJETIVOS

Con el presente estudio pretendemos analizar la tipología y dedicación de las actividades de ocio y tiempo libre de los usuarios de la comunidad terapéutica de Proyecto Hombre de Burgos en su pasado, en su presente y sus previsiones futuras.

Se analiza si los recursos alternativos al consumo de drogas que se trabajan en la comunidad terapéutica son eficaces y si los usuarios los tendrán en cuenta para su futura reinserción social.

A más largo plazo se quiere evaluar si los objetivos de educación en valores, fomento de la cultura y sensibilización que se plantean en la programación de tiempo libre son asumidos e interiorizados por los usuarios de la comunidad terapéutica.

INSTRUMENTOS

Cuestionario/Escala, creado por el Departamento de I+D+i de Proyecto Hombre Burgos donde se especifica la realización diversas actividades de ocio y tiempo libre, en diversos momentos temporales: 0-6 años, 6-12 años, 12-18 años, 18-30 años, más de 30 años, durante el tratamiento en Proyecto Hombre y sus expectativas en el futuro. Se pide que contesten en cada una de esas categorías –tipo de actividad y periodo temporal–, si nunca ha realizado dicha actividad, si lo han hecho 1 ó 2 veces, de 3 a 10 veces o más de 10 veces. Así mismo, se deja total libertad para que apunten cualquier tipo de observación y comentario que consideren oportuno.

Además, cada entrevistado contesta un cuestionario donde se le piden datos demográficos y tiempo de permanencia en el programa.

Análisis de datos: El análisis estadístico de los datos se ha realizado con el programa SPSS.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Como en otros estudios, nos vemos en la situación de hacer interpretaciones sobre las percepciones de los usuarios. Debemos señalar que en este estudio no se han separado los conceptos de ocio y tiempo libre; pretendíamos hacer un sondeo general sobre el uso de actividades voluntarias en los ratos de ocio y tiempo libre, y no es nuestra intención ni objetivo fragmentar más la información.

La Comunidad Terapéutica es un lugar singular, diseñado para el cambio, y en este sentido funciona como tal, también en lo referente al ocio y al tiempo libre. La gran mayoría de las actividades cambian su frecuencia durante el tratamiento en la comunidad. En la mayoría de los casos se desea aumentar de una forma considerable la frecuencia de las actividades de ocio y tiempo libre una vez se finalice la comunidad.

Podríamos diferenciar tres tipos de movimientos. Las actividades que aumentan, las que disminuyen su frecuencia y las que no se ven modificadas.

En primer lugar, muchas actividades tienen su máxima frecuencia cuando están ingresados en la comunidad; es el caso de los deportes de relajación (yoga, taichi,…) actividades que en general, no se desean seguir realizando una vez finalizado el tratamiento.

Es destacable otra suerte de actividades que tienen su máxima frecuencia de realización estando en Proyecto Hombre, y que incluso después se desean practicar aún más, como es el caso de ir al gimnasio, realizar excursiones a la montaña, senderismo, realizar cursos, hacer deporte por libre, charlas y conferencias. Podemos sostener que son buenos datos.

A renglón seguido encontramos otra clase de actividades disminuyen cuando una persona está en la comunidad; obviamente al estar ingresados la frecuencia de determinadas actividades es mucho menor.

De todas las actividades que bajan su frecuencia durante el periodo de permanencia en Proyecto Hombre Burgos podemos hacer un nuevo matiz; por un lado encontramos que hay actividades que no se desean volver a realizar con la misma intensidad, como es el caso de ir a bares y discotecas, ver la televisión, juegos recreativos, bailar, y por otro lado encontramos que hay actividades que no se hacen durante la estancia en la comunidad, pero sí se desean volver a realizar en un futuro cercano.

En este sentido, la limitación por parte de la Comunidad no constituiría un cambio, sino más bien habría que interpretarlo como una contención durante un espacio de tiempo determinado; tal es el caso de ir a conciertos, realizar trabajos manuales, viajar, hacer deportes en club, asistir a competiciones deportivas, participar en asociaciones, bajan considerablemente su frecuencia.

Igualmente, respecto a las actividades de ocio y tiempo libre que se dejan de realizar estando en Comunidad, es destacable todo aquello que tiene que ver con la informática, ya que en Comunidad los usuarios no disponen de acceso a la red, pero sí hay ordenadores. Todos los años se imparten cursos de informática –para asistir a estos cursos de informática hay que apuntarse previamente–, lo que desconocemos es, si son las personas que realizan estos cursos las que más interés muestran; suponemos que sí. Pero en definitiva, hay gran interés en retomar estas actividades –o en descubrirlas–, una vez finalizado el tratamiento; éste es el caso de actividades como navegar por Internet, o en menor medida los juegos de ordenador.

Hay otras actividades –las menos–, que no varían demasiado: hacer deporte por libre, escuchar música, la lectura, escritura, excursiones culturales, visitar museos, visitar exposiciones, o ir al cine. Esto es, las personas que realizaban estas actividades con anterioridad a su entrada en Proyecto Hombre, continúan con ellas ahora, e igualmente piensan seguir realizándolas después de terminar el tratamiento.

También encontramos otro grupo de actividades que se han realizado poco o que no se han realizado en el pasado, y que tampoco se realizan en la Comunidad Terapéutica, pero que se querrían hacer en el futuro, es el caso de los deportes de aventura, ir a la ópera, o ir al teatro.

Otra observación general respecto a las actividades durante la infancia: puede apreciarse que los usuarios han asistido a pocas actividades culturales durante la infancia. Por el contrario, son personas que en su pasado han practicado bastante los deportes.
En cuanto a la lectura, podemos destacar que es una actividad poco practicada en su pasado; en su estancia en Proyecto Hombre la realizan un poco más frecuentemente. Pero lo más destacable es que una vez terminada la Comunidad Terapéutica, desean realizar la actividad con la misma frecuencia, consolidándose ligeramente el ascenso.

Correspondencia:
Fernando Pérez del Río. Proyecto Hombre Burgos. C/ Pedro Poveda Castroverde Nº 3, CP: 09007 – Burgos. Teléfono 947 48 10 77 Correo electrónico: proyectohombreburgos@sarenet.es

Firmado: Fernando Pérez del Río (Psicólogo, Departamento I+D+i Proyecto Hombre Burgos), Fernando Lara Ortega (Catedrático E.U. de Psicología Evolutiva y de la Educación, Universidad de Burgos), Marta González Gutiérrez (Psicóloga, Terapeuta en Proyecto Hombre Burgos)