Lo ven un poco como el "empujoncito" de las 5 de la mañana para aguantar un rato más.

El caso es que a la coca le tienen algo más de "respeto" (entre comillas, puesto que no ven peligro alguno en consumir 3 o 4 veces al año) pero al mdma (cristal como le llamamos) piensan que pueden ser más generosos en su intervalo de consumo, puesto que no te atrapa.
El speed en cambio, la mayoría ni lo prueba porque lo tienen asociado a la "juerga garrula de pastilleros y maquineros" (curioso que el hecho de que esté peor visto no les haga volverse adictos).
Pese a que yo paso de toda esta mierda (consciente de que no puedo bajar la guardia), tengo curiosidad por saber que hay de cierto en esos prejuicios acerca del grado de adicción que despiertan estas tres drogas.
Ayer mismo me llamo la atención la conversación con un colega que consumió el sábado, y ciertamente, la historia se parece muchísimo a otros diálogos que he tenido y leído, cuando le eché el sermón eran respuestas en la línea de:
-"tú también lo has hecho otras veces, así que no eres quien para echarme la bronca"
-"es algo que hago 2 o 3 veces al año solo"
-"la culpa es de las malas compañías, porque solo lo hago cuando voy con X. Sé de sobra que no voy a terminar como ellos"
-"el único problema es cdo voy con X, que si voy ciego no sé decir que no".
Imagino que os sonará todo eso.