Sin luz, sin ilusión, con las ideas claras. El camino está hacia delante y es lo que se debe hacer. La razón debe mandar en estas situaciones,... pero cuesta tanto.
Hemos hablado de nuevo, de hecho ayer nos vimos. Esperaba un encuentro amable, como todos los que me han ido ilusionando durante estas semanas. Encuentros en los que le veía bien, tranquilo, cariñoso y amable como siempre, deseoso de acercarse y de hablar como siempre, risueño y dispuesto a compartir el momento. Pero no ha sido así. Ha llegado tarde, con actitud distante en plan "la distancia la pones tú, si quieres algo, aquí estoy", todo peroratas por su parte y la escopeta cargada preparada ante mis cortas respuestas (no me daba pie a explicar ni a contestar sus preguntas).
Es curioso lo absurda que me siento ante sus argumentos, me dice que si sólo por haber consumido una vez y haber sido sincero se merece que le aparte de esa forma tan brutal de mi vida. Que si todo lo anterior no ha valido de nada. Que es una constante en su vida que sus esfuerzos por ser el mejor al final se joden y nadie valora lo conseguido y le aparta. Me dice que no estoy luchando, que no le ayudo, que está fuera de la droga y le he dejado tirado. Que está haciendo cosas para remontar su recaída pero que firma donde haya que firmar por tener durante el resto de su vida un consumo cada cuatro años. Que no le vale una relación a distancia, que no entiende qué miedo tengo si el consumo no ha cambiado nada...
Pero sí ha cambiado, todo. No confío en lo que me dice, le comento mis sospechas de consumos previos y me da "cuatro fechas para dar coherencia a tu razonamiento, lo cual no significa que los haya habido". Me dice que no me valdría de nada ir a ver a su terapeuta porque lo que él me diga sería pactado previamente. Otra bomba en la línea de flotación ¿en qué puedo confiar? He convivido con él y no he detectado nada, entiendo que para enchufarse basta con unos minutos ¿quién está 24 h pegado a alguien? Imposible. Si quiere engañarme, lo hará. Me vuelve a sacar la necesidad del ***** test PASO DEL TEST, MIL PUEBLOS. ¿Cómo vivir haciéndole el antidopping a quien vive contigo? ¿Qué manera de vivir es ésa? Es como tener que enseñar las bragas cuando vuelves de un congreso, no me jodas, para ver si huelen a otro
Le digo que no sé si seré capaz de remontar la confianza, tal vez sí, pero que hoy por hoy necesito distancia, para aclararme, para no rayarme con este asunto. Y se ríe diciéndome lo difícil que es de entender si realmente le quiero, hasta su terapeuta le dice que es inaudita mi postura... Me pide que le diga qué puede hacer él, y no sé qué contestarle. Todo son ideas abstractas, le digo que se recupere, que afronte sus problemas, que yo también debo afrontar los míos, que me parece aceptable el vernos de vez en cuando y ponernos al día de cómo vamos avanzando. Sin controles, sin compromisos, sin convivencia,... simplemente manteniendo el contacto. No le vale, quiere todo. Puedo llamarle cuando quiera, él no me va a llamar. Y luego me envía mensajes en el chat, en el facebook,... Debería quitarle. Dice que de repente tiene celos de mis amigos, de los que salen en las fotos, de los que me envían mensajes. Le digo que estoy tan tonta que sólo le dejo acercarse a él, que no puedo estar con nadie más, que sólo le pido espacio y tiempo para rehacer mi vida, para organizar la cabeza, para decidir qué estoy dispuesta a compartir y qué no. Quiere más tiempo, quiere estar más en mi vida, quiere estar seguro de que sólo estoy con él. Ése es su concepto de pareja, conviviendo o no, sólo con tu pareja y nada ni nadie más. Es paradójico, toda esta charla y tengo que explicarle por qué es tan execrable desaparecer de casa sin dar señales de vida. No entiende que sea tan importante cuando en el día a día su comportamiento en casa es de libro. "Tanto no te importaré si prefieres quedarte en un bar que venir a casa conmigo, me da igual que el motivo sea el alcohol, las drogas o una tipa; quien te espera en casa que es quien ha decidido compartir la vida contigo se merece que cuentes con él o ella, que sepa si vas a ir a cenar, para que no te espere, para que pueda hacer sus propios planes, para que no se preocupe..." No, claro, que ya somos mayorcitos, si te preocupas es tu problema, si no has hecho tus planes, eres una pringada, pero si sí los has hecho es que no cuentas con él y tienes una visión egoísta de tu papel en la pareja.
En fin, que su actitud ayer aparte de distante y fría, fue muy agresiva, tanto en plan dialéctico (no paraba de hablar y no escuchaba ni las respuestas a lo que me preocupaba) como en las formas: levantaba la voz, daba golpes, hasta se hizo daño en los nudillos contra una puerta. También lloraba diciendo que me quiere y me querrá siempre, que su sinceridad ha estropeado esto, que no le ha valido de nada ser sincero.
Chicas (perdón, chicos también) ¿qué hacer? ¿qué creer? ¿cómo ver luz en todo esto? Me dice que soy la única que no le culpo, que todos le dicen que es un imbécil por haber consumid;, me dice que nadie de su entorno ni de sus amigos (ni siquiera nuestros amigos comunes) ven bien que sigamos viéndonos. Me dice que se enfría, que ve que cada vez estoy más distante, que cada vez tenemos menos en común y quiere saber hacia dónde vamos. Todo lógico, si no fuese porque mi miedo es paralizante, pero no lo suficiente como para odiarle, o para dejar de añorarle, o de estar loca por abrazarle. Creo que sería fácil dejarme llevar por lo que siento por él y mirar hacia otro lado y confiar, no dándome permiso para la duda. Temo que sea todo mentira, que sí esté consumiendo, que las cosas estén peor de lo que él dice. Si sólo fue un consumo ¿cómo es que desapareció de casa dos viernes consecutivos? ¿cómo un sólo consumo puede alterar de esa forma la conducta? ¿cómo se puede ir tanto la olla si sólo es un consumo puntual después de casi 4 años limpio? Y no temo todo esto sólo por mí (que también), sino también por mi hijo.
En fin, que estoy fatal, que he llorado horas y horas, que seguiré llorando o no, que así no se arregla nada, pero no sé qué hacer ni si hay algo que arreglar o esta relación ya es un cadáver. Quienes lo habéis vivido ¿cómo lo veis? Ya sé que estoy más mona fuera de todo esto pero es tan difícil alejarse de algo tan bonito como había sido esta relación (¿era todo verdad?, ya dudo de todo).
Muchos besos, no puedo seguir escribiendo...
Mil gracias y mucha fuerza