La noche de Reyes, después de aguantarme las ganas durante más de media tarde, al final sucumbí. Cuando intuí que mi pareja (que al final había ido a pillar) estaba esperando el momento adecuado para ir al baño y consumir, le solté la pregunta: "Has traído algo?", y sí, había traído. A los pocos segundos ya me había hecho un tirillo (y que conste que tenía la esperanza que me diría, no, como has insistido tanto en que no trajera nada... Pero llevamos mucho tiempo con la misma historia, no traigas nada, has traído?, 1 tirillo; no traigas nada, has traído?, 1 tirillo; no traigas nada, has traído?, 1 tirillo... por qué traes si te pido que no?, porque joder, no veas cómo te pones si no traigo!).
Al día siguiente, el día de Reyes, al volver de BCN (por cierto grangringo, soy de Barcelona, y tú?), ya me rondaba por la cabeza el tema, y al llegar le digo a mi pareja para pillar, es demasiado tarde, dice y me mira extrañado (desde que empecé en el chat nunca fui yo la primera en sacar el tema ), y se va a poner el pijama, dejando claro que pasa del tema. Me voy a dormir con una rabieta de narices y esperando que se haya quedado con ganas.
A la mañana me despierto imaginando que me dirá para pillar. Pues ni mu. Y en lugar de alegrarme por su decisión y aprovecharla al máximo, he sido yo la que le he pedido para ir a pillar. Y claro, 1 tirillo.
He aceptado que no sólo no tengo claro que quiero dejar de consumir, sino que la relación que tengo con mi pareja es enfermiza, errónea y me estoy autoengañando. Uso que mi pareja no quiere dejar de consumir para ir de mártir y como excusa para consumir. Y con mucha pena he de aceptar que tenéis razón cuando habláis de los hijos, hasta ahora no quería ver que podía afectarles, me decía que yo tenía el tema controlado. Pero hoy, por ejemplo, mi hijo pequeño está muy irritable y pidiendo atención constantemente. Seguro que si me pongo a recordar, encontraré más de un detalle que me hará pensar. Es duro ver la realidad.
Grangringo, aunque me dejas echa polvo con tus mensajes, tienes razón, y te los agradezco de verdad. Miquel, gracias por acordarte siempre de mí y por tus sinceros ánimos, y a todos los que estáis ahí y que ya habéis triunfado y a los que lo estamos intentando. Es reconfortante saber que hay personas que se peocupan por ti.






Abrazos a todos.