n adolescente es un humano en construcción. En esos años convulsos y hormonados toman tierra en la vida adulta y los aterrizajes son suaves a veces, y otras, tela marinera. En el cóctel molotov que es este tránsito se ha entrometido la tecnología y para muchas familias ha sido ya el acabose.

A esto se une algo que ya sabíamos pero que ahora confirma la ciencia: según la Universidad de Stanford, el cerebro de los adolescentes está programado de fábrica para ignorar la voz de sus padres a partir de los 13 años. En serio, ¿alguien lo dudaba?

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