Reducir el estigma que sufren las personas que consumen pasa, en parte, por evitar el uso de un lenguaje estigmatizante que incremente su vulnerabilidad.

Las personas que consumen sustancias son a menudo víctimas de distintas violencias. Estas violencias pueden tener afectaciones sobre el consumo y la capacidad de acceder o adherirse a tratamiento cuando este es problemático. Reducir el estigma que sufren estas personas pasa en parte por evitar el uso de un lenguaje estigmatizante. El National Institute on Drug Abuse (NIDA) ha publicado un documento sobre cómo comunicar sin estigmatizar:

Abuso: en lugar de “abuso”, que tiene una connotación negativa y estigmatizante, decir “uso / mal uso” o “uso no saludable / perjudicial” para describir el uso problemático de sustancias.

Usuario/adicto: en lugar de estos términos, considere «persona con un trastorno por uso de sustancias», «persona que usa …», «persona adicta a …» o un lenguaje similar centrado en la persona, evitar definir con etiquetas.

Sucio/limpio: referirse a las personas que han dejado de consumir drogas como «limpias» implica que las personas que actualmente usan drogas están «sucias». Pruebe «sobrio» o simplemente «no usa drogas» en su lugar. «En rehabilitación» también puede ser apropiado. Cuando se refiere a una herramienta de detección o diagnóstico usar “positivo / negativo».

En NIDA, utilizan una guía de estilo interna de términos no estigmatizantes. A continuación algunos ejemplos:

Trastorno por uso de sustancias (TUS): un trastorno caracterizado por el uso problemático de alcohol y /o drogas a pesar de las consecuencias negativas, como problemas de salud, discapacidad y el incumplimiento de las responsabilidades en el trabajo, la escuela o el hogar. Un trastorno por uso de sustancias puede variar de leve a grave. La adicción a menudo se usa para referirse a la forma más severa de trastorno por uso de sustancias.

Dependencia: ocurre con el uso a largo plazo de muchos medicamentos, incluidos los medicamentos que se usan por prescripción. La dependencia puede acompañar a la adicción, pero no siempre es un problema. Muchos pacientes con dolor crónico dependen de sus medicamentos, pero eso no implica necesariamente una adicción.

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