Un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Houston (Estados Unidos) ha desarrollado una vacuna dirigida al peligroso opioide sintético fentanilo que podría bloquear su capacidad de entrar en el cerebro, eliminando así el «subidón» de la droga.

Este descubrimiento, publicado en la revista científica ‘Pharmaceutics’, podría tener importantes repercusiones en la epidemia de opioides de Estados Unidos al convertirse en un agente de prevención de recaídas para las personas que intentan dejar de consumir opioides.

Aunque las investigaciones revelan que el trastorno por consumo de opiáceos es tratable, se calcula que el 80 por ciento de las personas dependientes de la droga sufren una recaída.

Más de 150 personas mueren cada día en Estados Unidos por sobredosis de opioides sintéticos, incluido el fentanilo, que es 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina. El consumo de unos 2 miligramos de fentanilo (del tamaño de dos granos de arroz) puede ser mortal dependiendo de la talla de la persona.

«Creemos que estos hallazgos podrían tener un impacto significativo en un problema muy grave que aqueja a la sociedad desde hace años: el consumo de opioides. Nuestra vacuna es capaz de generar anticuerpos antifentanilo que se unen al fentanilo consumido y evitan que entre en el cerebro, permitiendo que se elimine del cuerpo a través de los riñones. Así, el individuo no sentirá los efectos de la euforia y podrá ‘volver al carro’ de la sobriedad», ha comentado el autor principal del estudio, Colin Haile.

Otro resultado positivo es que la vacuna no causó ningún efecto secundario adverso en las ratas inmunizadas que participaron en los estudios de laboratorio. El equipo tiene previsto empezar a fabricar la vacuna de grado clínico en los próximos meses, con ensayos clínicos en humanos previstos en breve.

El fentanilo es una amenaza especialmente peligrosa porque suele añadirse a drogas callejeras como la cocaína, la metanfetamina y otros opioides, como la oxicodona y las pastillas de hidrocodona/acetaminofén, e incluso a benzodiacepinas falsificadas como el Xanax. Estos medicamentos falsificados con fentanilo aumentan la cantidad de sobredosis de fentanilo en personas que no consumen habitualmente opioides.

«Los anticuerpos antifentanilo eran específicos para el fentanilo y un derivado del fentanilo y no tenían reacción cruzada con otros opioides, como la morfina. Esto significa que una persona vacunada podría seguir siendo tratada para aliviar el dolor con otros opioides», ha detallado Haile.

La vacuna probada contiene un adyuvante derivado de ‘E. coli’ llamado dmLT. Una molécula adyuvante potencia la respuesta del sistema inmunitario a las vacunas, un componente fundamental para la eficacia de las vacunas contra la adicción.

Los tratamientos actuales son la metadona, la buprenorfina y la naltrexona, y su eficacia depende de la formulación, el cumplimiento, el acceso a los medicamentos y el opioide concreto que se consuma.

Nota: artículo original publicado en infosalus.com