Redacción – La semana pasada se celebró el X congreso CNPT centrado en el control, prevención y tratamiento del tabaquismo, así como en las nuevas formas de consumo.

Tabaco y pandemia

La presentación de los resultados de la encuesta realizada por el Ministerio de Sanidad, las comunidades de La Rioja y Región de Murcia y el CNPT sobre el uso de tabaco y otras formas de consumo y su relación con el confinamiento por el COVID-19 inauguró el encuentro. Según los resultados, el 15,7% de las personas fumadoras disminuyó su frecuencia de consumo durante el confinamiento y el 10,2% dejó de fumar totalmente en este periodo. La disminución de la frecuencia de consumo se dio en mayor medida entre los más jóvenes, los estudiantes; personas en ERTE y personas que convivían con su familia.

Nuevos productos, nuevos problemas. Documento del CNPT sobre cigarrillo electrónico

El congreso también sirvió para presentar el documento de consenso del CNPT sobre el cigarrillo electrónico. La mesa mostró su preocupación por el impacto de las campañas de marketing social de las compañías de los cigarrillos electrónicos dirigidas a población juvenil que podrían estar provocando una nueva entrada al consumo de tabaco. Según la encuesta ESTUDES de 2018, del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, la mitad de estudiantes de 14 a 18 años han probado estos dispositivos y casi un 30% de estos no consumía previamente tabaco.

Evidencia científica del nudo cannabis-tabaco

ÉVICT, el grupo de trabajo impulsado por el CNPT y financiado por el Plan Nacional Sobre Drogas, también tuvo su espacio en el congreso y presento sus principales acciones como la Porro Encuesta  o los proyectos en universidades y escuelas y realizó talleres y una formación.

La política sanitaria como intervención en la adicción a la nicotina

El congreso terminó con el compromiso por parte del Ministerio de Sanidad de modificación de la normativa actual. Así, se enunciaron medidas de mayor control en relación al marketing y publicidad de productos relacionados y equiparación de su fiscalidad con el tabaco, la promoción del etiquetado genérico, la ampliación de espacios sin humo, nuevas campañas de prevención y mayor formación a profesionales del ámbito de la salud