Cerca de 200.000 pacientes han quedado desabastecidos tras declararse el confinamiento de la población

Desprotegidos. Así es como se sienten los cientos de miles de pacientes que precisan de cannabinoides para mitigar el sufrimiento que les origina su patología, generalmente compleja, a menudo crónica y que, en estos días, no pueden acceder a sus dispensarios habituales.

Durante el estado de alarma, la restricción de movimiento y el cierre de negocios no esenciales, como supermercados o farmacias, nos obliga a confirmarnos en nuestros hogares. Nos quedamos en casa por el bien común, por solidaridad y prevención. Es lo que debemos hacer. Sin embargo, la premura con la que se han adoptado las medidas por parte del Gobierno, la falta de regulación y también, por qué no decirlo, la falta de sensibilidad de algunos clubes o asociaciones de fumadores para con sus clientes enfermos, ha provocado que se paralice todo un sector.

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