Redacción-

La lucha de la industria del alcohol en África se recrudece con la adquisición de Heineken del grupo sudafricano Distell. Distell es una empresa cuyas operaciones residen en el continente africano (95%) y el 75 % en Sudáfrica, siendo la compañía más grande en el mercado local de Sudáfrica y la marca de sidra más grande del mundo.

Hay una batalla en África entre los gigantes del alcohol AB InBev, Diageo y Heineken, que compiten por controlar los mercados y aumentar las ventas en el continente. Esta situación está generalizada por todo África Oriental y Occidental. Por ejemplo en marzo de 2019, Heineken abrió una fábrica de cerveza de 100 millones de dólares en Mozambique, donde AB InBev controla el 99% del mercado de la cerveza a través de la unidad Cervejas De Moçambique, heredada de SABMiller.

En un artículo de Movendi International, dan muchos más datos de esta batalla entre los gigantes del alcohol y también ponen el foco en el impacto que esto supone para la población. Según Movendi “Las empresas utilizarán su arsenal de herramientas para intentar que más personas utilicen sus productos. Esto significa una avalancha de publicidad y otros tipos de marketing, exponiendo a la población mayoritariamente libre de alcohol, los jóvenes y los niños a la promoción continua del alcohol”.

La estrategia de la industria para aumentar las ventas y combatir la abstinencia del alcohol en África, presenta grandes problemas en materia de salud. Básicamente, la estrategia se basa en ofrecer alcohol a precios más baratos, con descuentos más agresivos y botellas supergrandes o grandes promociones. Para Movendi estas son prácticas comerciales que generan un mayor consumo de alcohol y un consumo de alcohol más intenso y de alto riesgo. Prácticas que ya están dejando huella en muchos países de África, por ejemplo, en Nairobi, Kenia, hay 40.000 bares, eso son más bares que tiendas y farmacias combinadas. La violencia también está creciendo Sudáfrica, impulsada por el alcohol, de hecho, 171 personas mueren todos los días debido al alcohol.

Todos estos temas son explorados en profundidad en el libro “Heineken en África” de Olivier Van Beemen, donde se exponen contundentes evidencias históricas sobre las prácticas poco éticas del gigante cervecero holandés. Entre ellas encontramos el apoyo al apartheid, complicidad con el genocidio, apoyo a regímenes autoritarios, colaboración con grupos rebeldes, corrupción, acciones con la intención de obstruir o socavar la formulación de políticas de salud pública o la promoción de la cerveza en las escuelas.

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