Redacción – El estudio  realizado con el apoyo de cada uno de los capítulos nacionales de la International Society of Substance Use Professionals (ISSUP) en América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y México) consiste en un diseño multicéntrico de 52 centros de tratamiento.

Los resultados muestran que el 31% de los centros registró casos positivos de COVID-19, la mayoría de los cuales se dieron entre pacientes. Las dos principales medidas tomadas para asegurar la continuidad de los tratamiento fueron el uso de mascarilla (75%) en centros residenciales y las reuniones virtuales (79%) en centros ambulatorios.

El informe también observa un aumento de llegada a tratamiento por voluntad propia (50%) y las demandas de tratamiento por parte de mujeres (30%).

En cuanto a la implementación de la atención virtual, se señalan las mayores prestaciones terapéuticas por medios virtuales y la accesibilidad terapéutica para usuarios residentes en otras  ciudades, como principales ventajas. Mientras que se observa la imposibilidad de acceso al tratamiento en usuarios de grupos vulnerables, sin acceso a medios virtuales y la falta de intimidad en el hogar para el desarrollo de los tratamientos, como principales inconvenientes.

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