El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), Serafín Romero, ha avisado de que si se hiciera un seguimiento directo y diario de las muertes por tabaco, como se está haciendo con los fallecidos por el nuevo coronavirus, habría un confinamiento antitabaco y se estaría ante una situación que dejaría a la sociedad «bastante perpleja».

Romero se ha pronunciado así en una rueda de prensa telemática, celebrada bajo el título ‘Proteger a los jóvenes de la manipulación de la industria y evitar que consuman tabaco y nicotina’ y organizada con motivo de la celebración, este domingo, del Día Mundial sin Tabaco, por el CGCOM y el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).

Y es que, el tabaco causa cada año 52.000 muertes, de las cuales el 29 por ciento son por causa cardiovascular. Además, y tal y como ha recordado el miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), Agustín Montes, la Organización Mundial de la Salud estima que ocho millones de personas fallecen cada año en el mundo por una enfermedad relacionada con el tabaquismo.

«Son muertes silenciosas porque no hay un diagnóstico de mortalidad por tabaco, pero el impacto que tiene entre la población mundial es muy importante, a pesar de que es una causa evitable de enfermedad», ha recalcado el experto durante el encuentro.

Del mismo modo se ha pronunciado la directora de Relaciones Institucionales de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Ana Fernández Marcos, quien ha recordado que el tabaco es el responsable de la mayoría de los casos de cáncer de pulmón y que, de hecho, se calcula que unas 23.000 personas fallecen por este tumor.

«Estamos buscando la vacuna para el coronavirus, la cual esperamos tenerla pronto, pero sí tenemos una vacuna para el tabaco. Por ello, es importante que tanto el Gobierno como los partidos políticos tengan en cuenta, a la hora de realizar un posible cambio en la ley antitabaco, que son muertes silenciosas y, lo más importante, que hay que proteger a los jóvenes de la publicidad de la industria tabacalera porque la gente no fuma porque quiere», ha señalado el presidente del CNPT, Andrés Zamorano, para señalar que el 70 por ciento de los fumadores quiere dejar de fumar.

Precisamente por ello, los profesionales sanitarios han destacado la necesidad de aumentar el grado de concienciación ciudadana sobre los importantes beneficios que conlleva dejar de fumar, la protección frente el tabaquismo pasivo y evitar que los jóvenes consuman tabaco y nicotina.

En este sentido, Zamorano ha denunciado que los jóvenes están siendo influenciados por la industria tabacalera, especialmente en lo relativo al consumo de los productos de tabaco, como por ejemplo, los cigarrillos electrónicos. «Están sometidos a la influencia de esta industria ya que cuentan con el apoyo de ‘influencers’, lanzan becas, programas escolares, campamentos, dan muestras gratis y hacen propaganda desde los estancos», ha detallado.

Y es que, a su juicio, lo que hacen los nuevos productos del tabaco es «volver a normalidad» el fumar. Por ello, Zamorano ha destacado la necesidad de mejorar la regulación en este aspecto ya que, entre otros motivos, prohíbe la publicidad del tabaco y de sus productos en la prensa, radio y televisión pero no en las marquesinas de autobuses o en otros lugares que ven muchos jóvenes.

«Un menor no sabe distinguir si lo que se publicita es un cigarrillo electrónico o un cigarrillo normal, por lo que es necesario regularlo de una forma más estricta. Además, es necesario realizar más campañas específicas para lograr que los jóvenes no se inicien en el tabaco y no se normalice el hecho de fumar», ha enfatizado el presidente del CNPT.

Por otra parte, la experta de la AECC ha destacado la importancia de garantizar entornos libres de humo, ya que ayudan a que los jóvenes y menores vean que «lo normal es no fumar». Por este motivo, Fernández Marcos ha recordado a los padres que, en este tiempo de confinamiento por el Covid-19, la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus, las casas están siendo los lugares de trabajo, por lo que no deben fumar como así lo hacen cuando están en sus empresas.

«Hay que ser más estrictos, más conscientes del riesgo que supone fumar y de que hay que proteger a los menores», ha recalcado. No obstante, y pese a todo ello, la vicesecretaria general del CGCOM, Rosa Arroyo, ha aludido a un estudio realizado por el Hospital del Mar de Barcelona que señala que las recaídas de los exfumadores durante el confinamiento han sido «bajísimas, mucho más que la de otras adicciones».

Nota: artículo original publicado en infosalus.com