La ciudad de Madrid volverá a contar con una sala de consumo supervisado de drogas, que se ubicará en la Cañada Real, trece años después de que se cerrase la última, la conocida como ‘narcosala’ de las Barranquillas.

En concreto, se trata de salas en las que se pueden consumir drogas ilegales bajo la supervisión de personal debidamente formado y tiene como objetivos principales reducir los daños de su consumo y prevenir las sobredosis.

En el caso de Madrid, la sala se integra en el Centro de Reducción del Daño en personas con adicciones en Cañada Real, que Madrid Salud puso en marcha en octubre de 2019 y que funciona los 365 días del año.

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