Redacción – “Noches seguras para todas” es el nombre de una investigación sobre violencia sexual en el ocio nocturno que acaban de presentar la Federación Mujeres Jóvenes. El estudio, financiado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, es una investigación-acción feminista participativa que tiene como objetivo arrojar luz sobre las discriminaciones machistas y las violencias sexuales que las mujeres jóvenes sufrimos en los contextos de ocio nocturno.

Esta metodologia ha sido elegida porque, según las autoras, permite hacer una reflexión colectiva, formular acciones preventivas y ponerlas en marcha desde una perspectiva comunitaria. Lo que se ha presentado ahora es la primera parte del diagnóstico, grupos triangulares, rutas de vuelta a casa y análisis de fuentes secundarias. La investigación también analiza de forma específica la experiencia de mujeres afrodescendientes y latinoamericanas

Los grupos reunieron jóvenes de cinco comunidades autónomas (Madrid, Valencia, País Vasco, Navarra, Canarias) segregados por sexo para poder con confianza sus experiencias y opiniones sobre la violencia sexual en el ocio nocturno.

La metodologia de las rutas parte de los estudios de urbanismo y género para registrar las experiencias y estrategias de las mujeres cuando vuelven a casa cuando salen de fiesta. la llevaron a cabo mujeres de 18 a 25 años de entornos urbanos y rurales en las Comunidades Autónomas de Madrid, Valencia y Castilla y León.

El estudio concluye que las mujeres jóvenes sufren una usurpación de su tiempo de ocio por parte de aquellos hombres que las interpelan sexualmente de manera constante utilizando una gran variedad de violencias sexuales que  van desde las miradas continuas y molestas hasta la agresión sexual con uso de fuerza, pasando por los comentarios, acercamiento físico sin consentimiento, tocamientos no deseados o acorralamientos, entre otros.

Además, las mujeres jóvenes perciben el ocio nocturno como un escenario donde las violencias sexuales se dan con mayor permisividad, siendo el propio contexto, los códigos de comportamiento, y el consumo de alcohol y otras drogas, lo que las legitima y justifica.

Las mujeres afrodescendientes y latinoamericanas, advierten sufrir una violencia sexual específica, derivada no solo del machismo sino también del racismo, que las coloca en una situación de mayor vulnerabilidad.

Además del informe de resultados, ha sido editado un  “Manual de sensibilización” para jóvenes, que compila las conclusiones del estudio e incluye la campaña #NochesSegurasParaTodas.

Acceder a la página web de la campaña aquí