Redacción-

En Australia, UnHarm, una organización que apuesta por la despenalización del consumo de drogas para reducir los daños derivados de su consumo; ha lanzado dos campañas llamadas: «Let’s be honest« [Seamos honestos] y «Change the story« [Cambiemos la historia]. Ambas campañas tienen un mismo enfoque, sacar las drogas del tabú. La primera, animando y apoyando a que las personas hablen de sus consumos y de sus experiencias con las drogas y la segunda enfocada al periodismo, para que también visibilice otras formas de relacionarse con las drogas y de voz a las personas usuarias de estas sustancias.

Para la entidad el miedo a hablar abiertamente de la relación que muchas personas tienen con las drogas, por el tabú que rodea estos temas, acaba creando una narrativa falsa sobre el consumo de drogas. Además, según afirma la campaña,  «Los periodistas que cubren historias sobre drogas en su mayoría escriben sobre la aplicación de la ley y citan a personas como la policía y los políticos”, “Las personas que consumen drogas son retratadas como delincuentes, irresponsables o con problemas y casi nunca se las cita”. En un artículo publicado en The Guardian Australia, comparan la estrategia de la entidad con la campaña para conseguir la reforma de la ley de igualdad de LGTBIQ+, que se basó en fomentar la «salida del armario». Concepto que Échele Cabeza, una organización de reducción de riesgos colombiana, lleva reivindicando desde hace tiempo con el juego de palabras «Salir del closet psicoactivo».

Will Tregoning, director ejecutivo de UnHarm, comentaba que los grupos desfavorecidos, en particular las personas de color, siguen siendo blanco de ataques injustos y encarcelados de maneras desproporcionadas por delitos relacionados con las drogas,  por ello, «la elite silenciosa tiene la responsabilidad de ser más honesta».

En el artículo de The Guardian Australia titulado Coming out about illicit drug use: ‘The hush-hush attitude has to end’ [Hablar sobre el uso de drogas ilícitas: «La actitud de silencio tiene que terminar»] Resaltan que el objetivo final de UnHarm es despenalizar todo uso de drogas en Australia para 2030. Medidas parecidas en diferentes grados han sido ya aplicadas en otros países: Canadá y 18 estados de EE. UU. Han legalizado el consumo y el suministro de cannabis, y Portugal despenalizó todo el uso de drogas ilícitas en 2001 y se ha considerado un éxito, con menos muertes relacionadas con las drogas y menos drogas.

Will Tregoning, también advertía de la importancia de hacerlo mejor que con el alcohol, «limitando la publicidad y asegurando que la comunidad tenga una voz más fuerte en el establecimiento de regulaciones». La propuesta de UnHarm es un cambio de ley por el cual el comportamiento ilegal conlleva una sanción civil. Sugieren la despenalización tomando como referencia al modelo portugués, trazando una línea clara entre la despenalización y la legalización y reconociendo «el papel de la aplicación de la ley en la interrupción del suministro de drogas ilícitas por parte de los sindicatos criminales nacionales y extranjeros».

Para Harm Reduction Australia, es evidente que las leyes actuales están fallando, «La policía puede hacer enormes arrestos y los datos luego muestran que el impacto es mínimo», comenta Pero Gino Vumbaca, presidente y cofundador de Harm Reduction Australia. Por ello para ellas hay que caminar también hacia la despenalización, pero “Necesitamos pensar en cómo funcionaría el suministro. ¿Sería el mercado privado? ¿El Gobierno? Ese debate aún debe realizarse».

Leer el artículo original en Theguardian.com