Cuanto más humo de tabaco de segunda mano respiren los niños en casa mientras crecen, mayores serán las posibilidades de que desarrollen marcadores de disminución de la función cardíaca en la edad adulta, según una investigación preliminar que se presentará en las Sesiones Científicas 2020 de la Asociación Americana del Corazón.

«Ya sabemos por estudios anteriores que los niños expuestos al humo de segunda mano tienen más probabilidades de tener diferencias estructurales en sus sistemas vasculares cuando son adultos, como paredes de los vasos sanguíneos más gruesas y un mayor riesgo de acumulación de placa en las arterias», recuerda Chigoze Ezegbe, autor principal del estudio y candidato a doctorado en el Instituto Menzies de Investigación Médica de la Universidad de Tasmania en Australia.

«En este estudio queríamos comprender el impacto de la exposición prolongada al humo de segunda mano durante la infancia sobre la función cardíaca en la edad adulta», explica.

En la evaluación de adultos, se utilizaron imágenes de ultrasonido para medir la tensión longitudinal global (TLG) del ventrículo izquierdo, la principal cámara de bombeo del corazón. La TLG indica cuánto se acortan los músculos del ventrículo izquierdo a medida que ayudan a extraer la sangre del corazón, en comparación con la longitud de reposo de los músculos entre latidos.

Los investigadores encontraron que la tensión longitudinal global de los adultos disminuyó significativamente con cada miembro adicional del hogar del niño que fumaba, que oscilaba entre 0 y 5 fumadores; cuantos* más años de exposición infantil al humo del tabaco y con puntuaciones más altas en el índice de gravedad de la exposición infantil.

«Estos hallazgos amplían nuestro trabajo anterior sobre la estructura del sistema vascular para sugerir que el funcionamiento del corazón también se ve afectado cuando se expone al humo pasivo», explica Seana Gall, autora principal del estudio y profesora asociada de enfermedades cardiovasculares y salud y enfermedades respiratorias en el Instituto Menzies de Investigación Médica de la Universidad de Tasmania.

«Reconocer que la salud cardiovascular de los adultos se ve influenciada por factores a lo largo de la vida, incluida la infancia, puede ser importante en las iniciativas de promoción y en la implementación de intervenciones para reducir los riesgos. Estos podrían incluir mensajes y programas que pueden ayudar a los padres a proteger a sus hijos del humo del tabaco y la riesgos para la salud a largo plazo asociados», recomienda Ezegbe.

Nota: artículo original publicado en infosalus.com