UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, ha enviado al Gobierno una serie de propuestas de modificación al anteproyecto de ley orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales. El objetivo es que se tenga en cuenta a la red especializada de adicciones a la hora de proponer una atención especializada ante casos de conductas problemáticas, y no solo a la red de salud mental. Así, se propone que establezcan protocolos para poder derivar estos supuestos a los servicios especializados de adicciones.

Así lo han reflejado en el documento que UNAD ha presentado en el trámite de audiencia e información pública del Anteproyecto de Ley Orgánica de protección de menores de edad en entornos digitales, que fue aprobado en Consejo de Ministros a principios del mes de junio con el objetivo de garantizar los derechos de los menores en el ámbito digital, así como el derecho a la protección de sus datos personales y al acceso a contenidos adecuados para su edad.

En primer lugar, UNAD ha solicitado que la ley haga referencia a la Estrategia Nacional de Adicciones cuyo objetivo estratégico es revisar la normativa de juego y apuestas online en relación con la accesibilidad y la promoción de la publicidad, especialmente dirigida a proteger a los y las menores.

Además, ha pedido que se citen aquellas adicciones comportamentales que reflejan los datos de encuestas oficiales, realizadas por el Plan Nacional sobre Drogas, como el ESTADES y ESTDUDES. Así, según las estadísticas las mayores problemáticas en este campo con población menor sin juego con dinero, juego problemático y trastorno por juego, uso problemático de Internet, posible trastorno por uso de videojuegos y uso de pornografía.

Adicciones en lugar de conductas adictivas

En relación con las obligaciones de los fabricantes de dispositivos digitales con conexión a Internet que marca el artículo 4 de la norma, UNAD ha subrayado la importancia de incluir a las empresas tecnológicas. Asimismo, ha considerado que el Anteproyecto debe referirse a adicciones en lugar de a ‘conductas adictivas’ y a usos problemáticos en lugar de calificarlos como ‘inadecuados’.

En cuanto a las medidas a adoptar en el ámbito educativo, desde UNAD han hecho hincapié en la necesidad no solo de formar, sino de sensibilizar además de al profesorado, a la comunidad educativa en general, incluyendo a las familias del alumnado, para que puedan tener información sobre el uso responsable de pantallas y de cómo gestionar esto con sus hijos e hijas, según la edad del menor.

Por último, ha puesto de relieve la necesidad de que las actuaciones que se incluyan en los programas de prevención y promoción de la salud tengan perspectiva interseccional y de género.

UNAD confía en que estos cambios sean tenidos en cuenta para que la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales sea integral y efectiva teniendo en cuenta a la red de adicciones ya que consideran que, tiene un “papel primordial” en esta ley.

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