Miguel Fuster es psicólogo especialista en conductas adictivas y adolescencia del Centro de Intervención, Diagnóstico, Asesoramiento e Investigación en Psicología Clínica y miembro de la Sociedad científica española de estudios sobre el Alcohol, el Alcoholismo y otras Toxicomanías.
-Uso, abuso y adicción de drogas. ¿Dónde están las fronteras?
-Como personas, tenemos unas necesidades básicas que cubrir, como son la alimentación, el dormir, etc. La frontera se rompe cuando el uso de las drogas (alcohol, porros, cocaína, drogas sintéticas) se convierte en una necesidad primaria. El patrón del adicto pasa por un uso recreativo y de ocio de las drogas al principio, hasta que se convierte en una necesidad. Por ejemplo, el pensar que una buena cena sin una raya pierde su importancia, que no salgo a bailar si no me como una pastilla pues me entra sueño o la música no suena igual, o que a mi un canutito para después de cenar que no me lo quite nadie, pues me relaja. Algo que es secundario y se convierte en primario implica una pérdida de libertad.
-¿Qué lleva a los jóvenes de hoy a consumir drogas de diseño?
-Nuestra sociedad todo lo celebra con alcohol. El ocio está asociado con estimular el sistema nervioso, y la oferta de estimulantes crece cada día. Las drogas no están mal vistas entre los jóvenes y las «pastis» las asocian con la diversión. Actúan como reforzantes socializadores, les hacen sentirse bien, reír, bailar toda la noche sin ningún esfuerzo, tener un buen rollo con su cuerpo sin saber los posibles graves daños cerebrales que pueda provocar.
-¿Drogas y violencia van emparejadas?
-En las conductas adictivas aparecen mayores niveles de impulsividad, de ansiedad, el ritmo del sueño varía, y todo ello facilita que aumente la posibilidad de pérdida de control y con ello la agresividad y la violencia.
-Muchos expertos advierten de que, tarde o temprano, los hospitales psiquiátricos se llenarán de pacientes que, en su lejana juventud, consumieron drogas.
-Hoy ya es una realidad, los casos psiquiátricos asociados a las drogas han aumentado y se ha visto una relación entre abuso de sustancias y esquizofrenia. Nosotros tratamos a muchos adolescentes que sufren paranoias y miedos sociales.
-Las fiestas como la Navidad, ¿disparan el consumo?
-En Navidad se registra un mayor consumo. En las celebraciones solemos «decorar» la fiesta con diversas sustancias: alcohol, tabaco, drogas de síntesis o cocaína. Cada sector de la sociedad suele tener su propia sustancia, y dentro de cada sector siempre encontramos un grupo problemático, un uso abusivo o peligroso, hablemos de jóvenes o de adultos. En Navidad nos encontramos con más recaídas de pacientes.