En la cuarta temporada de Black Mirror, la controversial serie británica ambientada en un supuesto futuro distópico, presentan un dispositivo tecnológico llamado Arkangel[1], traducido como “arcángel”.

En el episodio, vislumbramos la intersección entre control, tecnología y maternidad, en un mundo donde la familia puede optar por una vigilancia omnipresente de su hijo/a, a través de la implantación de un chip, que monitorea su respiración, ritmo cardiaco, corriente sanguínea, observando a través de una Tablet aquello que ven sus ojos, incluso manipular la vivencia de situaciones desagradables – pixelado de personas, violencia, sangre, etc.- sin su conocimiento ni consentimiento.

Este dispositivo apocalíptico exagera características de las actuales herramientas de control parental, aplicaciones configuradas en dispositivos electrónicos con conexión a internet para limitar y filtrar contenido: horarios y tiempos de uso, registrar actividad en línea y geolocalizaciones, y monitorear llamadas y mensajes de texto. Arkangel provoca retóricamente para hacer reflexionar sobre el control y la vigilancia social por parte de las personas adultas.

Marie, la madre, usa el sistema de control parental para limitar y denegar algunas experiencias vitales de Sara, su hija, y su vida pasa a ser visible a través de la pantalla de una Tablet. Así, Arkangel estructura la familia de tal modo que los miedos maternos explotan y la inequidad de Sara se intensifica.

Con apenas tres años, y debido a que pierde de vista a su hija en el parque, la madre acude a un centro tecnológico especialista para que le implanten el chip a Sara, sin posibilidad de ser removido. Marie deniega a Sara la oportunidad de ejercer agencia sobre la tecnología de vigilancia que su propio cuerpo contiene.

Funcionalmente, Arkangel conecta a la hija a una red de prácticas de vigilancia, exponiéndola a la mirada de Marie, limitando su experiencia como custodiada, perdiendo su privacidad. Los movimientos están listos para ser espiados.

Lo interesante del capítulo radica en cómo la representación del dispositivo devoluciona conforme este avanza. Al inicio, Arkangel, y la opción de control, parece reconfortante; la custodia se mueve con el objetivo puro de cuidar a su hija. A medida que la edad de la hija avanza y las experiencias vitales crecen en la intensidad y la complejidad de la adolescencia, la mirada de la madre parece tornarse ansiosa, convirtiéndose en control obsesivo.

En su estado más puro, la vigilancia es una expresión de poder. La familia, en particular, se encuentra cargada de sistemas de poder. Arkangel expresa las ansiedades que recaen sobre técnicas de vigilancia fragmentadas y disparatadas para construir un futuro reforzado por redes de control que conectan tanto a padres como hijos/as.

Utilizar este tipo de herramientas es útil cuando los menores se encuentran en una edad temprana y se pueden utilizar para promover la inclusión en el mundo virtual de forma más segura, bloqueando banners publicitarios, descargas de aplicaciones, anuncios emergentes y páginas pornográficas, por ejemplo. Para ser consecuentes con lo que se transmite a los hijos/as, lo más coherente es empezar por explicarles cómo y por qué se aplican estos cortafuegos, iniciando el diálogo para explorar los riesgos y virtudes del mundo digital. Así, al crecer, se puede seguir hablando con mayor soltura sobre el tema y tomar decisiones conjuntas sobre la existencia de los controles. La llegada de la adolescencia y la juventud tendrían que estar guiadas por el uso previo y correcto del control y la posterior retirada.

Arkangel existe en un futuro que aún está en proceso de actualizarse, a pesar de las similitudes observables actualmente. En el despertar del impacto recibido por la aparición de la tecnología y la virtualidad al alcance de tantos, parece que una solución adquirida por muchos es canalizar el miedo, la ansiedad y el deseo a través de técnicas de vigilancia para sentirse a buen resguardo.

Si bien es cierto que la familia debe ejercer asistencia, guarda y protección sobre sus hijos/as, principalmente a los no emancipados, y el proceso educativo continúa en edades avanzadas, educar pasada la niñez es acompañar para formar personas libres de decisión, sensatas para valorar, autónomas, a la vez que críticas y responsables de sus decisiones y sus actos.

La práctica de control parental de mano de la tecnología aún está en una etapa prototípica; Arkangel únicamente representa la evolución e intensificación de prácticas que ya existen. Hay aplicaciones en la actualidad que permiten a las familias acceso al historial de llamadas de sus hijos/as, así como transcripciones de mensajes de texto e historial de búsqueda. El control parental en la adolescencia y la juventud rompe la relación de confianza y la función parental puede tornarse intrusiva, sobreprotectora, directiva y manipuladora. Se debe aprender a acompañar y supervisar sin dominar, coartar ni espiar. Hay una gran diferencia entre el control parental y la presencia parental.

Con suerte, Arkangel se recordará como ficción y distopía inalcanzable, así como el Cuento de la Criada[2]. Se requieren familias dispuestas a ejercer sustento y guía desde la distancia prudencial del respeto por la intimidad y la privacidad de personas que engendraron o tutelaron, pero que no son de su propiedad, el alejamiento y el permiso para el dominio de sus propias vidas es necesario para sustentar jóvenes críticos, autosuficientes, independientes, y ya que estamos, que puedan disfrutar la vida, también, más allá de una pantalla.

[1] Arkangel (4×02). Black Mirror, Temporada 4

[2] El Cuento de la Criada: The Handmaid’s Tale es una serie de televisión dramática estadounidense basada en la novela El cuento de la sirvienta de Margaret Atwood.

Autoria:

 

Ester Angelats Flores

Es socia de la cooperativa Eines Serveis Socioeducatius. Licenciada en Criminología, preventóloga en acoso entre iguales y usos de las TRIC.

 

Judith Pardo Gaso

Es socia de la cooperativa Eines Serveis Socioeducatius. Graduada en Educación Social posgrado en Educación Emocional y Bienestar, especializada en implementación y coordinación de servicios de prevención de usos de drogas y pantallas.

 

Autoras de las publicaciones:

  • Guía de contenidos para trabajar preventivamente con menores, adolescentes, familias y profesionales en relación con el uso adecuado a las TRIC y a los juegos de apuestas online. Diputació de Barcelona.
  • Guía de contenidos para trabajar con menores, adolescentes, familias y profesionales los riesgos asociados a las TRIC, concretamente en el ámbito de la violencia online y la seguridad en la red. Diputació de Barcelona.
  • Guía “Mi primer móvil” destinada a familias y jóvenes. Ayuntamiento de Granollers.
  • “Sexo Virtual” Monográfico sobre los usos de pantallas y redes sociales en el ámbito de la sexualidad para familias y personas de referencia de la población adolescente y joven. Ayuntamiento de Reus.
  • Monográfico de drogas y uso de pantallas dirigido a familias y personas educadoras. Consell Comarcal Moianès.