En una decisión calificada de histórica por los defensores del uso de la marihuana, la Administración estadounidense ha anunciado que no bloqueará las leyes estatales aprobadas en 2012 que permiten elconsumo recreativo de pequeñas cantidades de marihuana enColorado y Washington, según ha anunciado el secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder.

De este modo, el Gobierno federal permitirá que Colorado y Washington desarrollen su marco legal interno para el consumo de marihuana con fines recreativos, aunque se reserva el derecho de presentar una demanda más adelante si considera que se violan normas federales.

La decisión de la Administración de Barack Obama fue celebrada por activistas del cannabis como “un paso importante e histórico hacia el fin de la prohibición de la marihuana“.

Para la asociación Marijuana Policy Project, esta decisión constituye “una clara señal de que los estados son libres de determinar sus propias políticas respecto a la marihuana”, apuntó el grupo que lucha por la despenalización.

Lucha contra el narcotráfico

El secretario de Justicia de Obama explicó en una llamada telefónica con los gobernadores de ambos estados del oeste del país las nuevas directrices federales acerca de la lucha contra el tráfico de marihuana que deben guiar las actuaciones de las fuerzas de seguridad. En concreto, las autoridades federales se concentrarán en ocho delitos específicos, incluyendo la prevención del tráfico de la droga a través de los límites de los estados y su provisión a menores.

Según un informe divulgado hoy por el Departamento de Justicia, se citan como prioridades la persecución de la distribución a menores, eldesvío de marihuana a otros estados y el uso de esa sustancia autorizada a nivel estatal para encubrir otras acciones ilegales.

Consumo entre adultos

Colorado y Washington aprobaron en noviembre de 2012 sendas medidas por voto popular para permitir el consumo de marihuana por adultos, pero habían evitado hasta ahora poner en marcha un sistema legal interno a la espera de la decisión del Gobierno federal.

Pese a las leyes estatales, la marihuana sigue siendo considerada una sustancia ilegal en EEUU, por lo que puede ser perseguida por las autoridades federales.

Según una encuesta de los servicios de Salud Mental de 2011, cerca del 42% de los estadounidenses mayores de 12 años han fumado marihuana en algún momento de su vida. Incluso el propio Obama aseguró que lo hizo cuando era joven.

Uso en pequeñas cantidades

En los últimos años varios estados han liberalizado sus políticas sobre la posesión de pequeñas cantidades de marihuana y actualmente estádespenalizada en casi una veintena de ellos como Alaska, California, Connecticut, Maine, Massachusetts, Nebraska, Nueva York, Oregon, Rhode Island, Minnesota, Misisipi, Nevada, Carolina del Norte, Ohio y Vermont.

El pasado 21 de agosto, el propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se refirió a la cuestión al negar que contemplase “un cambio en las leyes” federales.

No obstante, precisó que no creía que “la persecución de los consumidores individuales” sea la mejor manera de emplear “los recursos federales”.

Opositores a la legalización

Los opositores a la legalización han anunciado qeu redoblarán los esfuerzos para difundir los efectos negativos que puede tener la droga entre los adolescentes.

El senador por Iowa Chuck Grassley, máximo representante republicano en el Comité de Justicia, advirtió de que la Administración Obama no debería negarse a hacer cumplir leyes que no le gustan, puesto queenvía “un mensaje erróneo tanto a los infractores de la ley como a los que la defienden. La aprehensión y la persecución judicial a los traficantes de drogas ilegales siempre deberían ser una prioridad para el Departamento de justicia”, dijo Grassley en un comunicado.