La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha otorgado al Ayuntamiento de Gijón uno de los premios de su I Convocatoria de Buenas Prácticas en Drogodependencias. La campaña galardonada es la de «Reducción de los daños producidos por el humo del tabaco», que el consistorio dirige a sus 3.000 trabajadores, y especialmente, claro, a los 1.000 que fuman.
En concreto, la iniciativa gijonesa ha recibido uno de los galardones dentro del Área de Difusión y Sensibilización, junto a otros dos programas desarrollados por los ayuntamientos de Don Benito (Badajoz) y Logroño.
Con este plan, en el que colabora la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios del Gobierno del Principado, el Ayuntamiento de Gijón se había planteado el reto de que un 12% de los empleados municipales que son fumadores dejen el hábito. Para ello, se organizaron cursos de deshabituación del tabaco y se realizaron encuestas, en las que se contó también con los fumadores pasivos. Además, el programa ha permitido habilitar espacios «libres de humo» en las dependencias municipales.
La presentación oficial de la iniciativa, que contó con un presupuesto de 24.000 euros, tuvo lugar en mayo de 2001, con motivo del Día Mundial del Tabaco. Sin embargo, el trabajo previo se inició en 1999, cuando se presentó el proyecto a las secciones sindicales de las empresas, fundaciones y patronatos del Ayuntamiento.
El consistorio no ha revelado los resultados del plan ni si alcanzó el 12% de desintoxicaciones.