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La Junta de Andalucía acusa a las tabacaleras de aumentar la adicción a la nicotina con amoniaco

La demanda afirma que los valores de alquitrán que constan en las cajetillas no son reales.

Rafael Méndez | Fuente original: www.elpais.es | 22/02/2002 00:00:00 GMT

La Junta de Andalucía presentó ayer ante los juzgados de Madrid una demanda contra las tabacaleras en la que reclama los gastos de hospitalización de 135 pacientes con enfermedades causadas, a su juicio, directamente por el consumo de tabaco. En la demanda se asegura que las seis empresas que controlan más del 90% del mercado incluyen en sus cigarrillos amoniaco, una sustancia que favorece la absorción de nicotina y, por tanto, aumenta la adicción al tabaco. La Junta también denuncia que los valores de nicotina y alquitrán que constan en las cajetillas no son los reales.

Los consejeros de Presidencia y de Sanidad de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías y Francisco Vallejo, aseguraron en conferencia de prensa (en la que no se podía fumar) que la demanda presentada es "la más sólida, solvente y rigurosa realizada en Europa". La iniciativa de reclamar a las tabacaleras los gastos de hospitalización de los pacientes es pionera en Europa.

Las empresas demandadas son British American Tobacco, Cita Tabacos de Canarias, Altadis, Tobacco Canary Island, Philip Morris Spain y JT Internacional. Cuatro firmas tienen su sede en Madrid; por este motivo, la demanda se presentó en la capital de España. Vallejo aseguró que varias comunidades autónomas se habían interesado por la demanda, aunque no precisó cuáles. Añadió que la iniciativa judicial abre "un camino irreversible en la lucha contra el tabaquismo". También dijo que el Ministerio de Sanidad no contestó cuando hace año y medio le informó de la intención de la Junta de actuar contra las empresas.

Amoniaco
La demanda asegura que las empresas añaden a los cigarrillos potenciadores del efecto adictivo de la nicotina, concretamente amoniaco. Esta sustancia favorece la absorción de nicotina a través de la mucosa de la boca. El presidente de la Sociedad Española de Expertos en Tabaquismo, el neumólogo Carlos Jiménez, explicó: "Disminuye la acidez del humo del cigarrillo y hace que se absorba más cantidad en la boca, no así en los pulmones". La nicotina se puede absorber en forma de micropartículas (un 80%) o en forma de gas (un 20%). La demanda recalca que la adición de amoniaco "no vulnera la letra, pero sí el espíritu de la normativa", y critica que la cantidad de amoniaco no se especifique y asegura que el amoniaco "puede hacer que la nicotina de un cigarrillo sea hasta 100 veces más disponible". La nicotina es la sustancia responsable de que el tabaco cree adicción.

La máquina de fumar
La demanda critica la forma de medir la nicotina para fijar la cantidad que figura en las cajetillas. Para este fin se usa la máquina de fumar, patentada en 1936. Este ingenio aspira un cigarrillo un determinado número de veces y calcula la nicotina y el alquitrán que llegan a un filtro en forma de micropartículas. No mide lo que se absorbe en forma de gas. Tampoco tiene en cuenta el efecto de los dedos del fumador sobre los agujeros de ventilación que en los años sesenta introdujo la industria. Cuando el fumador sujeta el cigarrillo, tapa los agujeros de ventilación. Al aspirar, no entra el aire del exterior, que diluiría la cantidad de nicotina. La máquina de fumar no tapa estos agujeros, por lo que "el fumador, al tapar los agujeros, está expuesto necesariamente a una mayor inhalación de nicotina y alquitrán que la que consta especificada en el paquete".

La Junta ha realizado estudios con otras dos máquinas: una de Massachusetts (EE UU) y otra de British Columbia (Canadá). Ninguna está homologada. Los resultados obtenidos con éstas son mayores que los de la máquina de fumar, que además "utiliza patrones de fumador de los años treinta, menores que los actuales".

Reclamación
Aunque la Junta estima que en 2001 los gastos por el tabaco le supusieron 306 millones de euros (51.074 millones de pesetas), la reclamación presentada sólo pide 1,77 millones de euros (294 millones de pesetas). Esta cantidad corresponde a los gastos de hospitalización en 2001 de 135 pacientes. "Es seguro, y lo vamos a demostrar, que estos pacientes desarrollaron la enfermedad por fumar", señaló Vallejo.

Los 135 pacientes "no estaban expuestos a ningún factor de riesgo ni tienen antecedentes familiares que pudieran alterar el estudio", señaló el consejero de Sanidad. De ellos, 92 padecen una cardiopatía isquémica; 29, cáncer de pulmón, y 14, una enfermedad pulmonar de obstrucción crónica. La Junta no pide todos los gastos porque, en caso de perder el juicio, las costas a pagar dependen de la cantidad pedida.

Base legal
Vallejo recordó ayer que el Derecho Civil reconoce que "quien con su acción se enriquece causando un daño debe reparar ese daño, aunque sea legal su acción". La Junta además sostiene que "una cosa es que la Administración sanitaria tenga obligación de prestar asistencia en todos los casos, y otra distinta es que deba sufragar su coste en todos los supuestos, pues por ley se excluyen (...) aquellos en los que en la producción del daño a la salud del usuario existe un tercer responsable". La dificultad es demostrar que en los 135 casos la enfermedad se debe al tabaco.

Salud pública
Vallejo aseguró que el tabaco mata a más personas cada año que la suma de alcohol, cocaína, crack, heroína, homicidios, suicidios, accidentes de tráfico, armas de fuego y sida. Según la Organización Mundial de la Salud, el tabaco causa 10.000 muertes al día. El 40% de los niños de 13 años ha consumido tabaco alguna vez, según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La demanda dice que el tabaco está relacionado con el cáncer de pulmón, de laringe, de boca, de esófago, de vejiga; con enfermedades coronarias como angina de pecho o infarto de miocardio; enfermedad pulmonar obstructiva crónica (el 99% de estos enfermos son fumadores), y con otras enfermedades como cataratas, osteoporosis o abortos.

Autorregulación nicotínica
La Junta afirma que la cantidad de cigarrillos que un fumador consume depende sobre todo de la cantidad de nicotina que tiene en sangre. Por eso, el fumar cigarrillos bajos en nicotina no sirve, porque el fumador dará caladas más profundas o fumará más cigarrillos hasta tener la cantidad de nicotina que necesita.

Droga adictiva
"Los fumadores deben ser considerados como adictos a la nicotina", señala la demanda. Añade que tiene todas las características de droga adictiva: dependencia, tolerancia y síndrome de abstinencia. Para la Junta, "la industria tabacalera siempre ha sido consciente de la naturaleza adictiva de su producto", y cita documentos hechos públicos por la industria en EE UU que se pueden consultar a través de Internet (www. tobacco.org).

Por todo esto el consejero de Sanidad dejó de fumar hace año y medio, cuando comenzó a preparar la demanda. Un año después recayó y hace un mes volvió a dejarlo. "No es fácil", asegura mostrando chicles de nicotina.

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