Las restricciones del consumo de tabaco siguen proliferando alrededor de todo el mundo y lo mismo sucede con las ayudas para dejar el hábito. Desde hace algunos años, la Red se ha convertido en un foco importante de este tipo de apoyo pero, los autores de una nueva revisión sostienen que tan sólo se ha explotado una pequeña parte su enorme potencial.

Publicado en “Journal of Medical Internet Research”, que presume de ser la principal revista sanitaria “on line”, el trabajo se centra en 23 páginas web dedicadas a apoyar a los fumadores. Para focalizarse en ellas, primero se realizó un barrido con los cinco buscadores principales y, de las 88 iniciales, descartaron 65 que no cumplían los criterios mínimos de calidad.

Este porcentaje de exclusión coincide con el registrado en una revisión sobre este mismo tema realizada en 2004. Según sus autores, dirigidos por Jacqueline L. Stoddard, del Instituto Oncológico Nacional de EEUU, los que se rechazaron por lo general eran sitios web en los que se vendían productos o que ofrecían compilaciones sobre tabaquismo.

Esta cifra de “direcciones” inadecuadas no es casual; los internautas se exponen a ella a diario. “Es muy probable que las personas que estén buscando ayuda para dejar de fumar se topen con sitios de Internet en los que no se les ofrezca un tratamiento para el cese del consumo”, apuntan los autores.

Fallos que corregir

Aunque la revisión detecta un aumento en la calidad, también establece el enorme camino que queda por recorrer. Uno de los fallos de estas páginas es que no profundizan en los distintos temas que exponen. Se trataría de buscar un punto medio entre una mera mención y el exceso de datos.

En opinión de los responsables del citado estudio, una de las principales premisas que deberían tener en mente los creadores de estas “consultas” es la forma con la que los futuros ex fumadores navegan e interactúan con estos programas.

Pero ésta no es la única crítica. Todos los sitios analizados ofrecían consejos a los “navegantes” pero la mayoría olvidó una de las principales recomendaciones. “Pocas páginas web propusieron a los usuarios que echaran la vista atrás y reflexionaran sobre los intentos previos de dejarlo […] Es algo importante ya que les ayuda a identificar los desencadenantes, las situaciones de mayor riesgo de recaída y las técnicas que ya les fueron útiles y que ahora podrían volver a emplear”, explica el documento.

La mayor parte de estos sitios hacen referencia al tratamiento farmacológico para dejar de fumar (Terapia Sustitutiva de la Nicotina, o TSN, principalmente). Sin embargo, la información sobre el mismo fue bastante escasa y, a veces, acompañada de errores. “En ocasiones, el fallo era implícito, como incluir la TSN en una lista junto a otras alternativas no probadas o que no son seguras”.

Poca interactividad

A pesar de que Internet ofrece una excelente oportunidad para personalizar el tratamiento e interactuar con los pacientes, ambos elementos brillan por su ausencia en gran parte de las páginas con las que muchos intentan despedirse definitivamente de los pitillos. “Es alentador que la calidad del contenido esté mejorando. Sin embargo, continúa existiendo un espacio sustancial para futuras mejoras”, apuntan los expertos.

Conscientes de las limitaciones que se desprenden de su trabajo, como que sólo se analizaron las páginas en inglés, los firmantes proponen que se lleven a cabo más investigaciones para determinar la “naturaleza cualitativa” de estas páginas y “la relación que mantienen los usuarios con ellas”.

“Internet tiene el enorme potencial de alcanzar a millones de fumadores que, probablemente, no buscarían tratamiento de otra manera. Por eso, es necesario centrar los esfuerzos en asegurar que el contenido de las intervenciones “on line” es bueno. De esta forma, podremos empezar a comprender quién, para quién y con qué mecanismos son eficaces estas páginas web”, concluyen.