Los objetivos fundamentales de unidad son ayudar a las personas fumadoras a abandonar el consumo de tabaco, potenciar los espacios sin humo para proteger a los no fumadores y, a través de estas iniciativas, mejorar la salud de la población en general.

La idea fundamental que se quiere difundir es que “abordando el tabaquismo de manera multidisciplinar, integrando los recursos disponibles y actuando a todos los niveles sobre un factor de riesgo modificable como es el tabaquismo, puede evitarse el que éste se convierta en la primera causa específica de mortalidad prematura evitable”.

El conseller de Sanidad, Manuel Cervera, destacó que la unidad de deshabituación tabáquica puesta en marcha en Clínico es “una excelente iniciativa puesto que no sólo contribuirá a beneficiar al fumador, sino también a su entorno más directo”. “No podemos olvidar que una tercera parte de las muertes por cáncer y enfermedades del corazón son causadas por el uso del tabaco”, dijo, y que “tres cuartas partes de las muertes por enfermedades crónicas de los pulmones se relacionan también con esta adicción”.

La unidad es multidisciplinar y en ella trabajan tres médicos y dos enfermeros del servicio de medicina preventiva y un facultativo del servicio de medicina interna del Hospital Clínico. El equipo lo integran también un médico preventivista del Hospital de la Malvarrosa, además de la psicóloga y un médico de la unidad de conductas adictivas del centro de especialidades El Grao.

Por otra parte, se colaborará “estrechamente” con los programas elaborados desde la dirección general de Salud Pública, y se integrará “plenamente” con los centros de Atención Primaria. La Generalitat destacó el papel, “siempre fundamental, del médico de cabecera, pues acudir a la consulta y manifestar su intención de dejar de fumar suele ser el primer paso que da el fumador”.

Con respecto al sistema de citas de esta unidad, se proporcionará desde el mismo servicio de medicina preventiva. La primera visita se determinará dependiendo de la fase de abandono y el nivel y grado de dependencia en la que se encuentre el paciente.

A partir de este momento, y dependiendo de la voluntad y fase en la que se encuentre el paciente de la unidad de deshabituación tabáquica, se pondrán en marcha una serie de pruebas “complementarias”, entre las que se incluyen indicadores que muestren el nivel de dependencia así como la motivación del sujeto. Éstas pruebas serán complementadas mediante una analítica y una cooximetría, que consiste en objetivar el monóxido de carbono en el aire espirado por un individuo.